El sol se habría escondido hace ya una hora en la ciudad de detroit, Michigan. En un callejón olvidado por la civilización a tal punto que la naturaleza estaba penetrando el viejo asfalto, yacía una Ford Crown Victoria inscrito en el año 1991 de color marrón estacionada a unos metros de un antiguo local abandonado de reparación de relojes. El cartel neón se encontraba hecho pedazos, pero se mantenía colgado en la parte más alta del local.
Al interior del antiguo sedan utilizado por la Unidad de incidente inusuales, se encontraban el Agente Miller de 37 años y el agente Davis de 26 años aguardando con paciencia que el reloj marcara las 18:18. Dentro del coche se podía sentir el aroma a tapicera vieja combinado con el olor a alcohol derramado en el suelo.
-"¿Está seguro de que es aquí?" Pregunto el joven agente mientras se ajustaba el nudo de una reluciente corbata recién adquirida, este tenía una mirada bastante energética en contraste a la de Miller.
-"Paciencia chico" Diría viendo el reloj de la radio vieja que se encontraba en el tablero.
-"A las 18:18 veras porque nos pagan la miseria que nos pagan" Intentando pasar el tiempo, empezó a tamborilear los dedos sobre el volante desgastado por los años de uso.
-"He leído el informe cientos de veces…" dio una pausa antes de volver agregar "¿Crees que sea una brecha dimensional o algo por el estilo"
Miller atino a responderle con un suspiro que demostraba cansancio mientras recostaba la cabeza sobre el volante.
-"¿Sabes por qué nos llaman Unidad de incidentes inusuales?" pregunto Miller mientras volteaba la cabeza en dirección a la ventana.
-"¿Para proteger al público de lo desconocido…?" Respondió con entusiasmo el chico.
-"No. Es porque 'Caza fantasmas con presupuesto de GoodWill no cabía en las tarjetas de visita" Una sonrisa pesimista se marcaria en su rostro mientras se reincorporaba en el asiento.
Luego de ese mal chiste, el vehículo se mantendría en silencio por dos minutos hasta que el reloj marco las 18:18, justo en ese momento, el callejón empezó a temblar ligeramente. No fue un simple sismo leve, si no, una distorsión en la realidad, como si alguien estuviera frotando un imán contra la pantalla de una televisión vieja. El local de relojes empezó a ondular, sus ladrillos se volvieron de varios colores cálidos y tomando un tono más rejuvenecido en contraste a lo que era anteriormente.
-"¡Dios!" Davis ya tenía la mano puesta en la puerta del coche emocionado por bajarse de este y poder ver mejor la situación. "¿entramos ya?"
-"Vamos" A diferencia de Davis, Miller no se sentía muy motivado por la idea de acercase a aquella anomalía. No era por falta de iniciativa ni porque había tenido una mala mañana o por miedo, era porque sabía que tenían poco tiempo antes de que ellos llegaran.
Ambos descendieron del coche e iniciaron un corte recorrido hasta el local, pero al llegar, el reloj habría marcado las 18:19 a lo cual, aquella distorsión habría finalizado en segundos. Ambos agentes asomaron la cabeza por las viejas ventanas entabladas y rotas solo alcanzando a ver unas ratas corriendo de un lado al otro. Intentaron forzar la entrada, pero no lograron nada, los demás intentos fueron en vano ya que la puerta parecía intocable y sellada tanto por dentro como por fuera.
En eso, un coche ajeno aparcaría junto al coche de Miller alertando a los agentes que se encontraban ya exhaustos por el agotador intento de abrir aquella puerta.
Una Ford Transit negra habría llegado y de ella, dos hombres con trajes de 3 piezas que costaban más que el coche de Miller se acercaron a ellos. No llevaban alguna identificación con ellos ni tampoco una placa en la furgoneta, no obstante, ellos no la necesitaban.
El más alto se detuvo frente a Miller ignorando por completo al novato que sostenía su linterna como si fuera un arma teniendo la esperanza de que lo salvaría de aquellos sujetos con aspecto espeluznante.
-"Agente Miller, el área ahora está a cargo de la fundación, ya notificamos a sus superiores…" Dio una pausa mientras se ajustaba el nudo de su corbata "Es llegar e iniciar el papeleo"
-"Esta vez no nos han dejado ni entrar" mascullo Miller con una sonrisa amarga.
Davis aun confundido por la situación intento abogar mientras mostraba su placa.
-"Esto esta vigilado bajo las órdenes de FBI, no pueden estar…" Miller interrumpió el dialogo de Davis al poner su mano en su hombre y pronunciar unas palabras en su oído
-"Si escuchaste la presentación, sabrás quienes son"
Para cuando el reloj marco las 18:23, ambos agentes se encontraban postrados en sus asientos mientras veían como los sujetos acordonaban el área con cinta del FBI que les había prestado Miller.
Miller arranco el motor y hecho la marcha atrás.
-"¿Así es como termina?, ¿Dejamos que ellos lleguen y nos quiten los casos sin más?" Pregunto Davis mirando fijamente a los hombres de negro que intentaban forzar la entrada de la puerta que con anterioridad ellos también lo habían intentado.
-"Bienvenido a un puesto de salchichas en la playa rodeado de McDonald's y Burger Kings" Respondió Miller mientras daba a la calle principal y se mezclaba con el tráfico cotidiano de la noche "No salvas el mundo. Solo lo miras de lejos hasta que te piden que te des vuelta"
En eso, un mensaje de radio llegaría hasta el coche de Miller proveniente del departamento: Dos agentes de la UdII habían sido encontrados muertos en el distrito de Marina a unas cuantas cuadras de distancia.
Se solicitaba la presencia de diferentes unidades de la UdII acompañados de los equipos de respuesta rápida.
-"Parece que la noche será aún más larga, pero, sin papeleo de por medio" comento Miller con más motivación que antes








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