Ítem #: SCP-ES-XXX
Clasificación del Objeto: Seguro
Procedimientos Especiales de Contención:
Descripción: SCP-ES-XXX es, aparentemente, un cadáver de un hombre de mediana edad. Tiene una estatura de 1,75 m y un peso de 86 kg. SCP-ES-XXX es de ascendencia caucásica y se estima que, en el supuesto momento de su fallecimiento, este tenía una edad de 42 años. SCP-ES-XXX cumple con los diversos criterios para poder diagnosticar su fallecimiento: ausencia de actividad cerebral, respiración espontánea omitida y ausencia de respuesta a estímulos externos y reflejos de tronco.
SCP-ES-XXX se presenta como un cadáver ictérico y edematoso en un estado de putrefacción relativamente avanzado, con múltiples lesiones purpúricas en las extremidades superiores e inferiores y diversos hematomas subcutáneos en espalda y glúteos. En las imágenes radiológicas, se pueden apreciar múltiples fracturas costales y en los cuerpos y láminas vertebrales a diferentes niveles, lo cual es compatible con un proceso multitraumático a nivel del tórax posterior. Lo más destacable, sin embargo, supone un traumatismo abierto a nivel esternal, dejando al descubierto una lesión de 18 cm de diámetro, a través de la cual se puede acceder al pericardio y a la pleura subyacente. Los cuerpos costales izquierdos anteriores a la lesión, así como las estructuras cartilaginosas y una porción importante del manubrio esternal, se encuentran totalmente pulverizados y sus múltiples fragmentos se extienden hacia adentro perforando los pulmones y el estómago. En ello, el corazón de SCP-ES-XXX está totalmente ausente, así como las porciones más proximales de los vasos sanguíneos mayores asociados, y en su lugar se ubica un hematoma de 20 cm3.
Se sugiere, en consecuencia, que la supuesta causa de la muerte de SCP-ES-XXX fue la situación de hipoxia encefálica y tisular provocada por la disección del corazón. Todas las estructuras mediastínicas se encuentran afectadas en mayor o menor medida alrededor de la lesión, pero los órganos subdiafragmáticos se encuentran, mayoritariamente, intactos y sanos. No se han encontrado hasta la fecha mayores lesiones en SCP-ES-XXX, aunque aún están en estudio diversas muestras de biopsias. Los órganos de SCP-ES-XXX no fueron retirados durante la necropsia original (para mayor información, remítase al Anexo ES-XXX-1).
La particularidad de SCP-ES-XXX que ha implicado a la Fundación en su contención y estudio supone que la totalidad de las células de su cuerpo siguen vivas y metabólicamente activas, en un proceso de inmortalidad celular. Estas células son capaces de llevar a cabo sus funciones vitales equitativamente a aquellas realizadas en un sujeto vivo en reposo, a pesar de la ausencia de aporte sanguíneo y, con ello, nutrientes y oxigenación a los tejidos. En ello, los órganos de SCP-ES-XXX siguen funcionando con aparente normalidad. Por ejemplo, la producción de enzimas gástricas se encuentra mantenida como en la de un sujeto en ayunas y existe una producción de orina de aproximadamente 30 ml cada 6 horas.
Se ha observado inclusive actividad en las células de las muestras de biopsia anatomopatológica tras la fijación en formol. No se han detectado alteraciones genéticas en dichas células que puedan explicar este comportamiento. Solo se ha demostrado la destrucción y necrosis celular tras la exposición de las muestras a medios con pH en niveles extremos o induciendo la lisis celular con enzimas concretas. Si bien no se ha detectado actividad neuronal basal con estudios electroencefalográficos, dicha actividad aún es inducible tras la aplicación de descargar eléctricas de voltaje pronunciado en el encéfalo, lo cual lleva a SCP-ES-XXX a un estado levemente convulsivo durante algunos segundos.
Por otra parte, los pulmones de SCP-ES-XXX se van insuflando lentamente, llegando a capacidad inspiratoria máxima al cabo de algunas horas, tras lo cual se produce una espiración espontánea con soporte de la musculatura respiratoria que, en ocasiones, conlleva a procesos fonatorios de breve duración. Esto suele llevar a la producción de palabras o incluso frases coherentes en lengua castellana. Algunas de las palabras más habitualmente pronunciadas por el sistema fonatorio de SCP-ES-XXX incluyen "familia", "karma", "mi corazón" y "ayúdanos". Un registro más amplio puede encontrarse en el Anexo ES-XXX-2.
La identidad de SCP-ES-XXX corresponde a Lucio Torrenova Gómez, un periodista madrileño nacido en el año 1981. Fue declarado desaparecido en abril de 2019 y tras ser enviado a Almería para participar en un reportaje inédito de ███. La denuncia fue conducida por su propia empresa. No se encontró ningún familiar directo del sujeto.
Anexo ES-XXX-1: Descubrimiento.
SCP-ES-XXX fue encontrado en el desierto de Tabernas de Almería, España, por un grupo de turistas ingleses. El cuerpo de policía local se hizo cargo inicialmente de SCP-ES-XXX y fueron responsables de su autopsia original, a raíz de la cual se pusieron de manifiesto las anomalías en
SCP-ES-XXX. Tras esto, la entidad fue puesta bajo contención de la Fundación y se aplicó amnestización a todos los testigos de la anomalía.
A continuación, el registro de audio del médico forense encargado de la autopsia de SCP-ES-XXX.
<INICIO DEL REGISTRO>
[22:48] Dr. Picado: Registro de autopsia de la Unidad de Policía Local de Almería. Soy el doctor Jaime Picado y hoy es el 14 de septiembre de 2023. Me asiste la técnico Cristina █████. El cadáver fue encontrado por un grupo de dos mujeres y tres varones jóvenes ingleses a 3 kilómetros de la autopista A-92. Su posible implicación en la muerte del sujeto aún no está determinada; actualmente están siendo interrogados. No dispongo de información adicional.
[23:09] Dr. Picado: Hemos realizado las debidas fotografías del sujeto en su estado inicial. Considerando el avanzado estado de putrefacción, estimo que su muerte se debió dar hace al menos dos años. Sus prendas están deshilachadas y cubiertas de polvo y arena con diversas manchas de sangre. Su tórax está parcialmente hundido con una herida abierta importante, pasaré a estudiarla más adelante. El sujeto presenta varias lesiones por abrasión en rostro y manos y tiene una marca oscura y anular alrededor del tobillo derecho, pareciera que hubiera estado sometido a una constricción duradera. El pie derecho está parcialmente necrosado y con menos edema que el izquierdo, lo que constribuye a dicha hipótesis. Procedemos a desnudar al cadáver.
[23:14] Dr. Picado: El sujeto está repleto de lesiones de índole variada, incluyendo lesiones subcutáneas por trombosis en brazos y piernas y lesiones por abrasión en la espalda. Parece como si lo hubieran arrastrado por el suelo durante mucho tiempo, quizás atándolo de algún modo desde el tobillo. Es difícil determinar si estas lesiones acontecieron antes o después de su muerte.
[23:19] SCP-ES-XXX: Solo morir.
Dr. Picado: Disculpa Cristina, ¿has dicho algo?
Cristina: Eh… No. Te comentaba lo del partido del Betis del otro día, fui a verlo con Enrique.
[Información irrelevante omitida por brevedad]
[23:23] Dr. Picado: A continuación, procederemos a realizar una incisión en I en el torso, ligeramente a la derecha de la línea media para poder conservar la lesión torácica principal y poder estudiarla en profundidad. Cristina, ayúdame aquí, necesito que lo sostengas por los hombros.
SCP-ES-XXX: Duele.
Dr. Picado: ¿Qué te duele, Cristina?
Cristina: Nada particularmente. ¿A qué viene eso?
Dr. Picado: Habré oído mal, olvídalo.
[23:49] Dr. Picado: El corazón está ausente, pero los demás órganos están presentes y considerablemente bien conservados dado el estado de putrefacción exterior, a excepción del pulmón izquierdo que está bastante lacerado anteriormente. Hay fragmentos óseos por todo el mediastino. Quiero pensar que el corazón fue retirado post mortem, pero el hematoma que contiene el pericardio es sugestivo de una hemorragia intensa, así que es difícil de saber con certeza.
[23:49] Cristina: Oye, ¿no te parece que está muy hinchado?
Dr. Picado: Es normal, por el estado de descomposición. Las bacterias van liberando gas conforme actúan y el líquido se ha acumulado casi todo en los tejidos.
Cristina: Sí, pero no me refiero a eso. Mírale los pulmones. Deberían estar vacíos pero parecen insuflados.
Dr. Picado: Cierto, buen detalle. Podría ser que las perforaciones del parénquima contactasen las vías aéreas con el espacio pleural, pero debería estudiarlo con más detenimiento.
[00:08] SCP-ES-XXX: Profanador.
Cristina: (Grito.) ¿Has visto eso?
Dr. Picado: Sí. Para el registro, los pulmones, previamente insuflados, acaban de vaciarse por completo en cuestión de pocos segundos.
Cristina: Eso es lo de menos. ¿No lo has escuchado?
Dr. Picado: ¿El aire salir de su boca? Si, sería lo esperable en esta situación.
Cristina: Pero ha dicho algo, estoy segura.
Dr. Picado: ¿Sí? No lo he escuchado, luego revisaré el registro, aunque es más probable que te lo hayas imaginado. Ya es algo tarde.
Cristina: ¿Nos queda mucho?
Dr. Picado: Sí, bastante. Lo único que sé hasta ahora es que parece que lo han arrastrado agarrándolo del tobillo y que se han tomado muchas molestias para sacarle el corazón. Si te fijas, las fracturas costales son muy irregulares, así que podrían haberle partido la caja torácica con un golpe contundente, como con un martillo.
Cristina: ¿Y un puñetazo?
Dr. Picado: La herida es demasiado grande y profunda como para haberla hecho una mano, al menos humana. Dudo mucho que haya osos en el desierto.
Cristina: Muy gracioso.
Dr. Picado: Gracias. A voz de pronto, se me ocurre un caso de necrofilia muy exagerada, donde el criminal le arrancase el corazón por algún fetiche raro. En todo caso, no hay ninguna evidencia de nada semejante, ni siquiera puedo decir con certeza de qué murió.
[1:03] Cristina: Esto es muy raro, Jaime. Los pulmones no dejan de hincharse y deshincharse, es como si estuviera respirando.
Dr. Picado: Quiero pensar que se trata solo de un artefacto al haber puesto en contacto el entorno pleural y su comunicación con el parénquima pulmonar al medio externo. Aunque sí que lo reportaré la próxima vez que vaya al hospital, la verdad que es un fenómeno curioso. Nunca lo había visto.
Cristina: Claro… Oye, no puede ser que siga vivo, ¿verdad?
Dr. Picado: Basta con verlo un segundo para poder confirmarlo. Este hombre esta muerto, y no es algo precisamente reciente. El rigor mortis, el hedor a podrido, la ausencia de hemorragia en las incisiones…
Cristina: Tampoco tiene pulsos.
Dr. Picado: Difícilmente tendrá pulsos sin corazón. Además, mira aquí. Si te fijas en el interior del cayado aórtico, o lo que queda de el-
SCP-ES-XXX: (Por el testimonio posterior del Dr. Picado, SCP-ES-XXX se irguió y agarró fuertemente su mano.) Devolvedme mi corazón, devolvedme mi muerte. Me la ha robado.
Dr. Picado: ¡Demonios, no me suelta! No te quedes ahí parada, Cristina, ¡ayúdame!
<INICIO DEL REGISTRO>
Anexo ES-XXX-3: A lo largo del mes de febrero de 2023, otros dos cadáveres fueron descubiertos en ubicaciones próximas a la de SCP-ES-XXX. Dichos cadáveres parecen presentar las mismas anomalías orgánicas y celulares que SCP-ES-XXX, de modo que fueron puestos bajo contención de la Fundación, además de que los corazones de ambos habían sido retirados de forma similar. Se creó una nueva designación para las entidades:
- SCP-ES-XXX-1: Se trata de Lucio Torrenova Gómez, el primer sujeto identificado con la anomalía.
- SCP-ES-XXX-2: Sujeto de 18 años de edad, Carlos Riera Cuenca, estudiante originario de Almería. No hubo denuncia de desaparición previa a su descubrimiento.
- SCP-ES-XXX-3: Mujer de 63 años de edad de ascendencia oriental. Su identidad no ha podido ser confirmada hasta la actualidad. Además de la lesión torácica, puede apreciarse una extensa cicatriz abdominal. En la autopsia se observó que, envuelto en el omento había un feto difunto a las 3-4 semanas de gestación y carente del mesénquima cardiogénico. Los estudios revelaron que su ADN no coincidia con el ADN de SCP-ES-XXX-3, de modo que se sospecha que fue introducido artificialmente. El feto no presenta características anómalas.
Debido a la reproducción de la anomalía, se inició una investigación alrededor de la Ciudad de Almería y sus inmediaciones. Algunos individuos ancianos reportaron historias sobre la desaparición de muertos recientes desde hace siglos, de "gente que se había quedado sola en el mundo". Dichos rumores conducían hacia el desierto de Tabernas, donde todas las entidades fueron originalmente encontradas. Por ello, el 13 de marzo se organizó una expedición aérea de rastreo por toda el área.
Equipo de Reconocimiento: Destacamento móvil Ro-9 "Buitres"
<INICIO DEL REGISTRO>
La unidad de reconocimiento sobrevoló el desierto de Tabernas a una altura de 100 m en helicóptero durante 230 minutos.
B-3: No tengo del todo claro que es lo que se supone que estamos buscando.
B-2: Más muertos. Ahora en lugar de buscar agujas en pajares, buscamos muertos en desiertos.
B-3: Buenos buitres.
B-2: Hey capitán, ¿al final como acabaste con la chica esa?
B-cap: ¿Elena? No, lo dejamos. Había demasiada tensión en el ambiente.
B-3: ¿Estás bien?
B-cap: Todo bien, lo único que me ha echado de casa. Estoy en un motel.
B-2: ¿No tienes nadie con quien quedarte?
B-cap: Solo tengo a mi hermana, y andamos peleados desde hace tiempo. Dejemos el tema aquí y volvamos a la misión. Base, ¿puedes recordarnos una vez más que es lo que estamos haciendo aquí?
Comando: Estáis rastreando una potencial causa que justifique la continua aparición de instancias de SCP-ES-XXX
B-2: Llamadme raro, pero cuando me contrataron en la Fundación, esperaba que mi vida fuera un poco más emocionante que esto.
B-3: Mientras me paguen a final de mes, me conformo.
B-2: Oye, capitán. Creo que he visto algo aquí abajo con los prismáticos. ¿Podemos descender?
El helicóptero desciende. En la ubicación indicada por B-2, el equipo localiza una mano humana.
B-3: Si nos va a tocar encontrar muertos por partes, podemos quedarnos aquí hasta Navidad.
B-cap: Investigad las inmediaciones en busca de el resto del cuerpo.
B-2: Capitán, creo que esto de aquí es sangre.
B-cap: Correcto. Sigamos en esta dirección pero antes, coged las armas del helicóptero.
B-3: ¿Armas? ¿Nos preparamos para un apocalipsis zombie?
B-cap: Teóricamente son zombies, sí, pero lo que más me preocupa es que le estemos siguiendo la pista a algún psicópata.
La unidad sigue durante 5 minutos la dirección establecida, subiendo a una pequeña colina.
B-cap: (mirando a través de unos prismáticos) Chicos, he avistado algo más allá de esas rocas. Parece algo grande.
B-2: Yo no veo nada. Acerquémonos.
El equipo se aproxima a la ubicación señalada. En la grabación, se puede observar a una entidad humanoide de alrededor de 4 metros de altura, con una prominente barba blanca y prendas desgastadas. Tras unas rocas, se aprecian una multitud de cadáveres, se estima que más de dos docenas, atados por diferentes partes del cuerpo a cuerdas que la entidad lleva agarradas por encima del hombro. Es de apreciar una bolsa de gran tamaño de color azul colgando desde la cintura de la entidad, la cual avanza a un ritmo lento de menos de 2 km/h, arrastrando los cadáveres a su paso.
B-3: Demonios, ¿cómo no he visto esa cosa antes?
B-cap: No me suena haber leído ningún registro sobre alguna entidad semejante. Puede que posea algún mecanismo antimemético que impida que se le vea desde la distancia. Aunque yo sí lo he visto. Base, ¿la entidad es visible desde la grabación?
Comando: Como bien has comentado, la entidad solo se ha hecho visible cuando os habéis acercado a unos 100 metros.
B-cap: ¿Órdenes?
Comando: Actuad con cautela, no sabemos si la entidad es hostil. Ya he enviado un equipo de contención, estarán en vuestra posición en 15 minutos.
B-cap: Recibido.
B-2: Es como un vagabundo gigante. ¿Creéis que nos ha visto?
B-3: Estamos delante de sus narices, supongo que sí. Aunque no parece que le preocupemos demasiado.
B-2: (Gritando.) ¡Eh! ¿Puedes oírme? ¿Qué se supone que eres?
B-3: Muy sutil.
B-2: Igual no me oye, quizá debería acercarme.
B-cap: No, me encargo yo. Quedaos donde estáis y preparaos para cubrirme si la situación lo requiere.
B-cap se aproxima a la entidad con su arma desenfundada. La entidad no se altera por la presencia de la unidad y sigue desplazándose.
B-cap: Aquí abajo, ¿me oyes? ¿Eres capaz de entenderme?
La entidad gruñe.
B-3: Así no vamos a llegar a ninguna parte. Será mejor esperar a los de contención.
B-2: Capitán, todos esos cadáveres, ¿te parecen instancias de SCP-ES-XXX?
B-cap: No sabría decirte. Hay de todo: niños, adultos y ancianos. Parecen normales, dentro de lo que cabe.
B-3: ¿A qué huele?
B-cap: Creo que te puedes hacer a la idea. Algunos de los cadáveres están más descompuestos que otros, incluso estoy viendo casi un esqueleto aislado. Está lleno de moscas y gusanos.
B-2: Fíjate si les han arrancado el corazón o algo.
B-cap: Bien visto, me alegra saber que te has leído el informe a consciencia. Voy.
B-cap se aproxima a uno de los cadáveres y lo inspecciona. Intenta romperle la camisa y tras ello, la entidad emula un grito y ataca a B-cap. Con una mano, logra levantarlo del suelo.
B-cap: Mierda. ¡Disparad!
Los agentes abren fuego contra la entidad mientras B-cap forcejea.
B-2: No le estamos haciendo ni cosquillas.
Comando: Unidad, no estáis autorizados a usar fuego letal.
B-3: Demonios.
B-2 y B-3 dejan de disparar y se aproximan rápidamente a la entidad. La entidad eleva aún más a B-cap en el aire y le incrusta su otra mano en el tórax, extrayendo su corazón. A continuación, devuelve a B-cap al suelo, quien llace inmóvil. La entidad introduce el corazón de B-cap en su bolsa azul y arremete contra B-2 y B-3 mientras gruñe.
B-3: ¡Capitán!
Comando: Unidad, B-cap ha fallecido. Se considera a la entidad hostil, mantened las distancias. Los refuerzos no tardarán en llegar.
B-3: Ni de broma. ¡Esto es por el capitán!
Ignorando las órdenes, B-3 abre fuego nuevamente contra la entidad, el cual no parece afectarle. La entidad se aproxima hacia el equipo. Uno de los disparos golpea contra la bolsa de la cintura de la entidad, provocando que esta caiga al suelo. La bolsa se abre y deja caer múltiples corazones y un reguero de sangre. Acto seguido, la entidad se detiene, deja caer las cuerdas al suelo, se da la vuelta y comienza a gritar.
B-2: Buen disparo. No sé que has hecho, pero parece que funciona. Ahora, vámonos de aquí, no podemos hacer nada más por el capitán.
B-3: Espera, ¿qué se supone que está pasando?
Las instancias de SCP-ES-XXX tras la entidad se levantan lentamente y atacan a la entidad, incluyendo el cuerpo de B-cap. La entidad trata de defenderse.
B-3: ¡El capitán se ha vuelto a levantar!
B-2: Base, ¿qué hacemos ahora?
Comando: Mantened la posición y no interfiráis.
Las instancias de SCP-ES-XXX logran derribar a la entidad y se abalanzan sobre ella, cubriéndola por completo. No dejan de escucharse gritos a lo largo de toda la secuencia. El cuerpo de B-cap se aproxima al resto del equipo.
Ítem #: SCP-ES-XXX
Clasificación del Objeto: Neutralizado
Procedimientos Especiales de Contención: Se están llevando a cabo programas de seguimiento continuo a los individuos que visualizaron por medio de SCP-ES-XXX-B su propia muerte y que en la actualidad no han fallecido. A su vez, se han facilitado todos los recursos psiquiátricos necesarios para los posibles trastornos mentales que hayan podido desarrollar dichos sujetos.
Descripción: SCP-ES-XXX era un complejo mecanismo formado por dos subunidades independientes: SCP-ES-XXX-A y SCP-ES-XXX-B.
SCP-ES-XXX-A era un telar eléctrico de color verde. Este contenía en su interior un total de 13 cuerdas y tenía un tamaño de aproximadamente 50 cm de alto y 70 cm de ancho. La marca no era visible en ninguna parte del telar. SCP-ES-XXX-A era automático y necesitaba una fuente de energía eléctrica para que sus mecanismos empezasen a trabajar entre sí. Podría emplearse cualquier tipo de tela y esta no afectaría perjudicialmente a los mecanismos del objeto.
Por otra parte, las instancias de SCP-ES-XXX-B eran un juego de 10 lupas de diferentes tamaños, siendo el más grande de 15 cm y el más pequeño de 5 cm; que venían en una pequeña caja junto al telar y estaban compuestas por minerales como zafiro, rubí, esmeralda y amatista, y estos se podían colocar en una pequeña estructura del telar para mirar mejor la composición de los hilos
Planos del interior de SCP-ES-XXX-A
Una vez era activado, SCP-ES-XXX-A comenzaba a tejer un tapiz de modo no anómalo, para lo cual podía tardar entre 30 y 45 minutos. Los efectos anómalos se empezaban a mostrar cuando la máquina ya tenía una gran parte avanzada del tapiz. Si el usuario que accionó originalmente a SCP-ES-XXX-A empezaba a inspeccionar a través del SCP-ES-XXX-B, las lupas mostrarían cosas incoherentes con lo que estaba haciendo el SCP-ES-XXX-A: figuras abstractas, colores que no se encuentran en los hilos, movimiento poco natural de los hilos… Si el telar se terminaba de completar y este se miraba por las lupas, se lograría ver una escena a modo de caricatura de la persona que hubiera manipulado la máquina mostrando la escena de cómo sucedería su fallecimiento. En una de las esquinas del tapiz, también se podría observar un número de dos a cuatro dígitos, que se correspondía con la fecha concreta del futuro fallecimiento. Las predicciones realizadas por SCP-ES-XXX han sido verídicas en todos los casos, excepto en aquellas situaciones en los que los sujetos aún no han llegado a la fecha en cuestión. Los tapices acabados perdían toda capacidad anómala unas horas después de ser expulsados por SCP-ES-XXX-A.
Anexo ES-XXX-1: A lo largo del año 2021, el Departamento de Psicología Interna del Sitio-34 reportó un número creciente de casos de depresión y ansiedad generalizada en los miembros del personal del Sitio que habían sido expuestos a SCP-ES-XXX, de los cuales ██ finalizaron en suicidio. A causa de esto, se modificaron los Procedimientos Especiales de Contención de SCP-ES-XXX limitando los experimentos con la anomalía a los casos más relevantes para su estudio.
Sin embargo, el 31/07/2022, la doctora Enriqueta Perkins, en su momento jefa del Jefa del Departamento de Ética, solicitó participar en la experimentación con la anomalía bajo el pretexto de que SCP-ES-XXX carecía de efectos cognito-peligrosos y los pacientes diagnosticados estaban fingiendo para adoptar sus respectivas bajas por enfermedad. La solicitud fue denegada en hasta 3 ocasiones por el personal a cargo de la anomalía, hasta que la dra. Perkins amenazó con sancionarlos por negligencia en la correcta investigación de SCP-ES-XXX y otros motivos de menos relevancia, tras lo cual la solicitud fue aprobada. El experimento fue conducido el 03/08/2022, no obstante, los registros de vídeo y audio respectivos a dicha operación fueron eliminados de las bases de datos.
El 05/08/2022, 13 miembros del personal de seguridad del Sitio-34, así como los miembros del personal a cargo de la anomalía, desmantelaron los diferentes componentes de SCP-ES-XXX y prosiguieron con su incineración, produciendo la neutralización irreversible de SCP-ES-XXX. Dicha operación fue ordenada por la dra. Perkins, pero no dispuso de la debida autorización del Director del Sitio-34 ni del Comité de Ética. En consecuencia, la dra. Perkins fue degradada temporalmente hasta que el 08/08/2022, Borja Dowell, miembro del Comité de Ética, condujo una entrevista a la dra. Perkins para poder elaborar las debidas sanciones.
Entrevistado: Dra. Enriqueta Perkins
Entrevistador: Dr. Borja Dowell
<INICIO DEL REGISTRO>
Dra. Perkins: Oh, Borja. No sé por qué esperaba que el Comité trajera a alguien importante, y van y te traen a ti.
Dr. Dowell: Yo también me alegro de verte, dra. Perkins.
Dra. Perkins: Che, vas vestido como el orto. La mitad de tu camisa metida y la otra no, y esa corbata… (Se levanta del asiento y se aproxima al dr. Dowell.) Déjame arreglarla.
Dr. Dowell: No me toques, Enriqueta. No es que haya tenido demasiado tiempo para arreglarme esta mañana. Pero ese no es el problema.
Dra. Perkins: ¿Enriqueta? ¿Cuándo es que me has perdido el respeto? Creo que he sido tu jefa por unos buenos 10 años, así que llámame dra. Perkins.
Dr. Dowell: Bueno, hasta donde estoy informado, por el momento no eres jefa de nadie, ¿me equivoco?
Dra. Perkins: No me quieras ver enojada, Borja. ¿Qué quieres?
Dr. Dowell: Sabes muy bien que es lo que quiero.
Dra. Perkins: ¿Posta? Ay, los del Comité montan un pollo a la mínima de cambio.
Dr. Dowell: ¿Te parece poca cosa destruir una anomalía que literalmente era capaz de predecir el futuro e involucrar a tantísima gente en el proceso? Creo que sabes bien que podríamos echarlos a todos a la calle por ese mero capricho.
Dra. Perkins: Pero no lo harían porque los que trabajan en Ética tienen buen corazón. No me vengas con esas boludeces emocionales, Borja, conmigo no funcionan.
Dr. Dowell: Eres la Jefa del Departamento de Ética del Sitio. Sabes perfectamente hasta dónde podemos llegar.
Dra. Perkins: A diferencia de ustedes, yo pongo mano dura cuando hace falta.
Dr. Dowell: Hasta aquí. Si te parece, vamos a empezar de nuevo y trataremos de seguir la entrevista que nos ocupa.
Dra. Perkins: ¿Te las tienes que picar?
Dr. Dowell: Eh… ¿Qué? No, déjalo. Veamos, dra. Perkins, ¿es cierto que ordenó la neutralización de SCP-ES-XXX a pesar de no poseer los procesos administrativos adecuados para tal actividad?
Dra. Perkins: (Se recuesta en el asiento y mantiene silencio.)
Dr. Dowell: Te estás comportando como una niña.
Dra. Perkins: Vamos, no me rompas las bolas, Borja. Sí.
Dr. Dowell: ¿Y cuál es el motivo de que no siguiera el protocolo básico en este tipo de situaciones? Tengo conocimiento de que no es la primera vez que ha logrado la neutralización de otras anomalías en el pasado por causas justificadas y procedimientos adecuados.
Dra. Perkins: Tenía prisa.
Dr. Dowell: ¿Tenías prisa?
Dra. Perkins: Sí
Dr. Dowell: ¿Esa es toda la justificación que me vas a dar? ¿Eres consciente de que este registro será transferido a los demás miembros del Comité y que tu puesto de trabajo corre riesgo?
Dra. Perkins: Que sí.
Dr. Dowell: Enriqueta, de veras que quiero ayudarte. Has sido mi mentora por mucho tiempo y en parte te debo el estar aquí a día de hoy, pero para ayudarte necesito que me ayudes primero.
Dra. Perkins: ¿Quieres hacer el favor de mirarme al ojo bueno?
Dr. Dowell: Es lo que estoy haciendo.
Dra. Perkins: Ese no es, boludo.
Dr. Dowell: Esto no nos lleva a ninguna parte (Se lleva las manos a la cara.). Voy a intentarlo de otra manera. ¿Por qué querías desmantelar a SCP-ES-XXX?
Dra. Perkins: Los de Psicología se ve que no daban a vasto de tanto vago rematado que necesitaba una excusa para pillarse una baja por depresión. Cambiaron los Procedimientos de Contención, y aún así esos boludos no dejarían de dar la vara, así que decidí ver la anomalía de primera mano para poder echar a esos inútiles a la calle.
Dr. Dowell: No parece algo tan urgente.
Dra. Perkins: Quizá no lo era. Pero como digo, los del Comité tenéis demasiado corazón y seguro que me habríais dicho que no a cualquier cosa que pidiera.
Dr. Dowell: Te noto algo alterada, ¿todo bien?
Dra. Perkins: Me estás poniendo recaliente con tantas preguntas tontas, Borja.
Dr. Dowell: Claro. Creo que estamos por acabar, ¿tienes algo más que añadir?
Dra. Perkins: Que me quiero jubilar.
Dr. Dowell: Después de esta pésima entrevista, el Comité seguro que contempla esa opción. Dra. Perkins, ¿podrías explicarme qué relación tenías con SCP-ES-XXX?
Dra. Perkins: ¿Aún no hemos acabado? Válgame Dios (Pausa.) Pues ninguna relación. Es una máquina de coser, y me gusta coser, supongo. Cosas de viejas.
Dr. Dowell: Según los registros, ordenó estar presente durante la última experimentación con la anomalía, que fue justamente la semana pasada. ¿Recuerdas eso?
Dra. Perkins: Vaya, la tienes muy clara, ¿eh? Sí, así fue.
Dr. Dowell: ¿Y qué ocurrió?
Dra. Perkins: Pulsé un botón, la máquina empezó a tejer y, cuando acabó, uno de los doctores me acercó la lupa. Y poco más, fue bastante decepcionante.
Dr. Dowell: ¿Qué viste con la lupa?
Dra. Perkins: Nada. Al final se me saltó la térmica de tanto esperar a que pasase algo que y me las tomé.
Dr. Dowell: Enriqueta, Juraría que me estás mintiendo.
Dra. Perkins: Y dale, que me tengas un mínimo de respeto.
Dr. Dowell: Repito, ¿qué viste con la lupa?
Dra. Perkins: Vale, bien (Pausa). Vi a una anciana, o eso parecía, no se veía muy bien. Se llevaba las manos al cuello, y estas goteaban sangre.
Dr. Dowell: Esto ya es un avance. ¿Algo más?
Dra. Perkins: El número 88.
Dr. Dowell: Eso quiere decir que… (Pausa.) Vaya, por fin llegamos a algo interesante. ¿Qué te dice ese número?
Dra. Perkins: ¿Nada? Los números no hablan.
Dr. Dowell: Ambos sabemos que te has leído más veces el documento de SCP-ES-XXX que cualquier otro miembro del Departamento.
Dra. Perkins: Es mi trabajo.
Dr. Dowell: Era.
Dra. Perkins: Deja de chamuyar. ¿Qué quieres decir?
Dr. Dowell: 88 podría ser 8 de agosto.
Dra. Perkins: ¿Y?
Dr. Dowell: Que hoy es ese día, y tal vez pensaste que la fecha de tu muerte estaba cerca. Y quizás por eso tenías tanta prisa, porque pensabas que si destruías la máquina a tiempo podrías evitar lo sucedido. ¿Estoy equivocado?
Dra. Perkins: Totalmente equivocado. Estoy hasta el orto ya de tantas boludeces una tras otra. Si me tenéis que echar, hala, ya estoy vieja para este trabajo.
Dr. Dowell: Apuesto tu otro ojo a que no solo caes tu, sino también los que te ayudaron.
Dra. Perkins: Qué lástima. ¿Hemos acabado ya?
Dr. Dowell: Sí. Hasta la próxima Enriqueta.
Dra. Perkins: Hasta nunca, Borja.
Algunas horas tras la finalización de la entrevista, una deliveración del Comité de Ética concluyó en la amnestización y despido de la dra. Perkins y los demás sujetos implicados en la neutralización de SCP-ES-XXX ese mismo día. De camino a la sala de amnestización, uno de los miembros del personal de seguridad afectados apuñaló a la dra. Perkins en el cuello con un bolígrado, gritando "Vieja malcojida, no se la pone el esposo en casa y viene a romperle las pelotas a uno". Dicho acto resultó en la perforación de la arteria carótida común derecha de la dra. Perkins, provocando su defunción en apenas 10 minutos. El sujeto fue posteriormente juzgado por homicidio en segundo grado.
Ítem #: SCP-ES-XXX
Clasificación del Objeto: Seguro
Procedimientos Especiales de Contención:
Descripción: SCP-ES-XXX es una entidad inorgánica de origen extraterrestre. SCP-ES-XXX tiene la apariencia de una roca de forma más o menos esférica y con un tamaño de aproximadamente 7 cm de diámetro. Hasta la fecha, no se ha podido realizar ningún análisis de la composición concreta de SCP-ES-XXX, pero se ha determinado que carece de tejidos orgánicos en su interior, y que la base de su estructura química es el silicio.
Ítem #: SCP-ES-225
Clasificación del Objeto: Keter
Procedimientos Especiales de Contención: En la actualidad, se están llevando a cabo investigaciones para poder elaborar procedimientos eficaces en la contención de SCP-ES-225 y sus capacidades. Hasta entonces, SCP-ES-225 debe ser contenido en una celda de contención estándar en la sección de humanoides del Sitio-34.
Descripción: SCP-ES-225 es un varón de ascendencia caucásica llamado Álvaro Martínez Hada. SCP-ES-225 tiene un repertorio de capacidades anómalas de origen incierto, entre las que se incluyen:
- Teletransportación voluntaria de todas las partículas de su cuerpo.
- Alteración voluntaria del envejecimiento, tanto a nivel macroscópico como celular. De este modo, SCP-ES-225 puede manifestarse en distintos rangos de edad. Sin embargo, en dicho procedimiento no parece manifestarse ninguna alteración congitiva fisiológica para dicha edad.
- Independencia total de cualquier tipo de mantenimiento fisiológico, como la hidratación, la alimentación o la higiene.
- Inmunidad a los procesos derivados de alteraciones de la realidad circundante.
A pesar de dichas capacidades, desde su manifestación original, SCP-ES-225 parece someterse voluntariamente a los procedimientos de contención establecidos, si bien estos no son por el momento suficientes para la contención de sus capacidades anómalas. SCP-ES-225 también se presenta muy respetuoso y obediente ante los miembros del personal del Sitio-34, y participa activamente en la planificación de la experimentación de sus capacidades.
Anexo-225-1: SCP-ES-225 apareció espontáneamente en una celda de contención estándar vacía del Sitio-34 el 14/09/2004 a las 3:03 am, llamando la atención del personal de seguridad de la sección. Durante las semanas siguientes, SCP-ES-225 participó en la investigación de su anomalía, atendiendo todas las restricciones impuestas por el personal pertinente. El 29/09/2004, SCP-ES-225 realizó una petición de entrevista con el Dra. Melisa Cifuentes, perteneciente al departamento de Metafísica del Sitio-34. Es de destacar que la Dra. Cifuentes no había trabajado hasta la fecha con SCP-ES-225. La solicitud fue aceptada por la Dra. Cifuentes y aprobada por el jefe de personal a cargo de SCP-ES-225, y la entrevista fue conducida el 30/09/2004.
Entrevistado: SCP-ES-225
Entrevistador: Dra. Melisa Cifuentes.
<INICIO DEL REGISTRO>
(SCP-ES-225 se manifiesta de forma espontánea en su silla cuando la Dra. Cifuentes entra por la puerta. Tiene la apariencia de una persona joven, de alrededor de 20 años.)
Dra. Cifuentes: Buenos días, Álvaro Martínez Hada. ¿Es correcto? ¿Te llamas así?
SCP-ES-225: Buenos días. Sí, ese es mi nombre.
Dra. Cifuentes: Un apellido muy singular, sin duda.
SCP-ES-225: Hada viene del latín "fatum", que significa destino. Siempre me he sentido muy orgulloso de portar ese linaje.
Dra. Cifuentes: Pero supongo que no estamos aquí para discutir las raíces etimológicas de tu nombre, ¿cierto?
SCP-ES-225: Por supuesto que no, pero disponemos de mucho tiempo, podemos divagar tranquilamente.
Dra. Cifuentes: Preferiría ir al grano. Antes de nada, ¿por qué querías que te entrevistase precisamente yo? ¿Cómo sabes siquiera de mi existencia?
SCP-ES-225: Muchas preguntas. De nuevo, esta entrevista va a ser larga, así que mejor tomémonoslo con calma. Mi padre, un tal Rodrigo, solía trabajar para este Sitio, en el mismo departamento que tú.
Dra. Cifuentes: ¿El Dr. Martínez? ¡Por supuesto! Fue uno de mis instructores cuando conseguí este trabajo. Era muy mayor cuando empecé, y recuerdo que se jubiló pocos meses después. ¿Qué ha sido de él?
SCP-ES-225: Falleció, hace cosa de 15 años.
Dra. Cifuentes: Lamento tu pérdida.
SCP-ES-225: Descuida, no estábamos muy unidos, siempre antepuso el trabajo a la familia. El caso es que de pequeño era un niño muy curioso, y me las apañé para aprender un par de cosas sobre lo que hacía mi padre realmente. Bueno, más bien era culpa suya. En más de una ocasión dejó desperdigados por casa impresos oficiales y yo les daba alguna ojeada.
Dra. Cifuentes: ¿Eras consciente de la existencia de la Fundación desde niño?
SCP-ES-225: Sí, y no solo de su existencia, sino también de muchas de las cosas que teníais aquí contenidas por aquel entonces. También leí sobre algunos de los investigadores a cargo de mi padre, y tu perfil siempre me ha llamado la atención.
Dra. Cifuentes: Gracias. Entiendo que toda esa información debió suponer un fuerte impacto para ti.
SCP-ES-225: Lo fue. Y me interesó mucho la existencia de las anomalías y cómo de frágiles eran realmente las fronteras de las leyes de la naturaleza. Así que me puse a pensar, y mucho, sobre eso y todo lo que podría llegar a implicar, hasta el punto que llegué a descuidar mis estudios.
Dra. Cifuentes: ¿De qué edad estamos hablando?
SCP-ES-225: Entre nueve y diez. Y poco antes de cumplir los once llegué a concebir un sueño tremendamente avaricioso del cual, ahora mismo, eres testigo. También soy muy previsor, o por lo menos empecé a serlo a raíz de esa idea.
Dra. Cifuentes: Perdón por cambiar de tema pero, ¿en qué año naciste?
SCP-ES-225: Nací el 1965.
Dra. Cifuentes: Por lo que, o bien te conservas tremendamente bien, o bien es cierto eso de que puedes alterar tu edad.
SCP-ES-225: Permitiré que corrobores la hipótesis tu misma. Afortunadamente, ya tenía previsto que querrías ver esto.
(SCP-ES-225 se teletransporta de pie al lado de su silla con una indumentaria distinta y la apariencia de un niño en la pubertad.)
Dra. Cifuentes: Impresionante. ¿Sigues siendo tú? Quiero decir, ¿a cambiado algo en tu mente o recuerdas todo lo que hemos comentado hasta ahora?
SCP-ES-225: Sigo siendo el mismo, sí, pero, en cierto, modo no. Ahora trece años, por lo que no sé qué es lo que habré dicho en el futuro. No obstante, lo tengo todo más o menos previsto, así que supongo que te habré hablado de mi padre y de mi infancia. Aún así, hay algunas cositas que aún me quedan por pulir.
Dra. Cifuentes: Esto está empezando a complicarse.
SCP-ES-225: Descuida, esto es solo la punta del iceberg. Necesito explicarte muchas cosas, y más importante aún, necesito que las entiendas.
Dra. Cifuentes: Entendido.
SCP-ES-225: Cuando ya tenía doce años, robé algunas de las tarjetas de mi padre y logré entrar en este Sitio. La seguridad por aquel entonces no es la de ahora. Me colé un par de veces más, y lo siguiente que hice fue entrar en esta misma habitación y contarte todo lo que te estoy contando.
Dra. Cifuentes: Es decir, ahora mismo estoy hablando con una especie de grabación.
SCP-ES-225: Más o menos, sí.
Dra. Cifuentes: Y tú tenías planeado todo lo que iba a preguntar ahora cuando solo tenías 13 años.
SCP-ES-225: De nuevo soy, o era, extremadamente previsor. Te recuerdo que he estudiado con mucha profundidad tu perfil, siendo esa una de las razones por las que te elegí para esta entrevista.
Dra. Cifuentes: Perdón si me muestro un poco escéptica al respecto. (Pausa.) Permíteme comprobarlo, ¿cuántos dientes tienen los mosquitos?
SCP-ES-225: Al principio pensaba que los mosquitos no tenían dientes, pero en una ocasión-
Dra. Cifuentes: (Interrumpe.) Otorrinolaringólogo.
SCP-ES-225: Esa es la especialidad médica destinada a oído, nariz y garganta. Buen intento. Como iba diciendo, una vez mi padre me contó que los mosquitos tenían 47 dientes, y que lo descubrió tras jugar una partida de trivial con algunos compañeros. Uh, y tu hermano es otorrino.
Dra. Cifuentes: Estoy muy impresionada, tanto que me cuesta creer que esto sea una grabación.
SCP-ES-225: Confío en que te acabarás convenciendo de que lo es conforme hablamos. Soy muy, muy previsor, hasta el punto de que eso podría de hecho tratarse de la única anomalía que engloba a mi persona. Sé casi a la perfección todo lo que va a acontecer en mi vida.
Dra. Cifuentes: ¿Sabes también como vas a morir?
SCP-ES-225: No, eso es lo único en lo que no he tenido pensamiento alguno, en otro orden de cosas porque está fuera de mi control. Mi muerte, de hecho, está en vuestras manos. Está en tus manos.
Dra. Cifuentes: ¿Cómo es eso?
SCP-ES-225: Todo a su debido tiempo. Ahora lo más conveniente es que me preguntes sobre cómo funcionan mis habilidades.
Dra. Cifuentes: Está bien, háblame de eso.
SCP-ES-225: (Pausa de 6 segundos.) Por favor, te acabaré hablando de todo lo relacionado a mi muerte más adelante, pero para que lo entiendas, debo explicarte cómo obtuve todo esto.
Dra. Cifuentes: Para el registro, creo que esta especie de grabación está fa-
SCP-ES-225: (Interrumpe.) Gracias Melisa, te prometo que lo entenderás todo. Verás, no es que me pueda teletransportar o rejuvenecer ni nada de eso. Lo que realmente sucede es que, en cada momento, viajo a un punto distinto de mi línea temporal.
Dra. Cifuentes: Espera, ¿qué?
SCP-ES-225: Es un concepto al que apodo "transversalidad". Hipotéticamente hablando, todas nuestras vidas transcurren de forma longitudinal, por decirlo de alguna manera. Paralelas entre sí y paralelas al eje temporal del universo. De este modo, envejecemos a la par, morimos, nacemos… Seguimos caminos continuados y lógicos. ¿Hasta aquí todo bien?
Dra. Cifuentes: Sí, es una forma de verlo.
SCP-ES-225: Fantástico. Pues en mi caso, en un cierto momento de mi vida, aviso que dentro de algunos años, logré, o lograré, trascender esa vía clásica de vivir. Ahora empiezo a liarme con los verbos. El caso está en que logré hacer que mi línea temporal, desde mi nacimiento hasta el momento de dicha ascensión, fuera transversal en cada momento. En ello, podría seleccionar en cada instante del eje temporal universal cualquier instante, físicamente plausible, de mi propia línea temporal.
Dra. Cifuentes: Necesito un momento para asimilarlo. (Pausa.) ¿Podrías explicarlo de nuevo?
SCP-ES-225: Por supuesto, pero tendrá que ser en otro momento, nunca mejor dicho. Está a punto de venir el servicio de limipieza.
(SCP-ES-225 reaparece sentado en la silla, con un aspecto mucho más envejecido, destacando una exhuberante barba.)
SCP-ES-225: (Ríe.) Hola de nuevo, Melisa. Me ha costado muchos, muchos años poder volver a entrar aquí. ¿Quieres una pequeña sorpresa? ¡Acabas de ser madre hace apenas algunos días!
Dra. Cifuentes: Eh… ¿En qué año se supone que estás ahora?
SCP-ES-225: 2008.
Dra. Cifuentes: Pero eso es imposible, yo no puedo tener hijos.
SCP-ES-225: Ya lo sé. Pero la adopción te sigue incluyendo como madre.
Dra. Cifuentes: ¿Contarme esto no podría influir en ese eje temporal universal del que hablabas?
SCP-ES-225: Por supuesto, ¿pero eso qué más da? Tengo pensado alterar el tiempo de tantísimas maneras que estos pequeños detalles quedarán en el olvido.
Dra. Cifuentes: Vale, tengo una idea.
(Silencio.)
SCP-ES-225: Ahora pretendes permanecer en silencio para comprobar si esto es, como tu dices, una grabación, o mejor dicho, algo que ya ha pasado. De nuevo, lo es. Estoy aquí sentado con nadie delante, pero sé que me oyes. Y creo que los del registro te estarán muy agradecidos si sigues hablando como si se tratase de una entrevista normal.
Dra. Cifuentes: De acuerdo. Pero antes de seguir, otra pregunta. ¿Cómo es que has estado estas últimas semanas aparentemente contenido en una de las celdas si todo era una grabación?
SCP-ES-225: ¿Recuerdas eso de que mi capacidad de previsión era prácticamente anómala? Con apenas 30 años me presenté por la puerta de este Sitio y se lo traté de demostrar a todo el mundo. Me acabaron contuviendo como una anomalía más, y acabé aprovechando una brecha de contención para escapar. De eso hace unos 10 años, pero en el registro no me tenían como Álvaro Martínez. De hecho, aún no sé qué nodo SCP me tenían asociado.
Dra. Cifuentes: Sencillamente impresionante. Me encargaré de corroborar todo eso al finalizar
SCP-ES-225: ¿Podemos volver al asunto de la transversalidad? Sé que te he dicho que nos sobraba el tiempo, pero tal vez no lo haya calculado tan bien.
Dra. Cifuentes: Está bien. ¿Podrías volver a explicarme todo eso de la transversalidad?
SCP-ES-225: Sí. Se me ocurrió una forma mucho más simplista de explicarlo. Imagínate una película, donde todos los actores interpretan sus líneas en un cierto orden y espacio, esperando así cierta coherencia entre las diferentes escenas.
Dra. Cifuentes: Vale
SCP-ES-225: Ahora imagina que el director ordena que uno de los actores interprete todas sus escenas por separado, en el orden y momento que más le plazca hacerlo. Una vez hecho, el director puede coger todas esas escenas y, ya en edición, ir incluyéndolas como más le guste en la película, ya sea en el orden que está pensado o en uno totalmente diferente.
Dra. Cifuentes: No se si es el mejor ejemplo, pero continua.
SCP-ES-225: Bueno, quizás le apetezca poner la escena donde el protagonista está agonizando y muere justo al principio del largometraje, y luego repetir tres veces seguidas la línea en la que se declara a su amada incluso aunque no vaya a cuento y nada tenga sentido. Eso porque todas las escenas de dicho actor ya están grabadas. Entonces, yo soy el actor a la par que el director. A estas alturas, todas mis escenas están grabadas, y las puedo incluir en la línea temporal universal a mi gusto. Claro que siempre limitado por el espacio y el tiempo, bien igual que las escenas de la película están limitadas por su duración y por los escenarios que incluya.
Dra. Cifuentes: Creo que ya lo he entendido. Lo que ahora no entiendo es, ¿qué sentido tiene hacer todo eso?
SCP-ES-225: Esa es la pregunta que he estado esperando con más ansia. Y la respuesta es ninguno. No tiene ningún sentido.
Dra. Cifuentes: ¿Cómo?
SCP-ES-225: Como lo oyes, es algo totalmente absurdo. Por mucho que sea transversal, y, por tanto, que pueda elegir siempre el momento de mi línea temporal que más me guste, al final mi vida queda delimitada a la porción que ocupaba previamente mi línea temporal longitudinal. Es decir, desde el 1965 hasta el momento en el que trascendí, que tocaría ser en 2012. Y a partir de entonces, si todo sigue exactamente como está, no tengo ni idea de qué pasará. Si no hacéis nada, moriré y toda mi vida no habrá valido para nada.
Dra. Cifuentes: ¿Qué tenemos que ver nosotros con todo esto?
SCP-ES-225: Esa idea tan extraordinaria que tuve cuando era niño no era solo la de hacer mi línea temporal transversal. Al final, sabía que ese objetivo era sencillo de lograr. No, mi idea iba mucho más allá, pero de ningún modo podría haber aunado todos los recursos necesarios para ello por mi cuenta. Solo la Fundación posee tanto repertorio.
Dra. Cifuentes: ¿Cuál es esa idea?
SCP-ES-225: Esa idea tan aberrante es la de hacer todas las líneas temporales transversales.
Dra. Cifuentes: ¿Qué? ¿Por qué querríamos algo así?
SCP-ES-225: Porque de acontecer, seríamos sencillamente inmortales en una realidad con casi infinitas posibilidades.
Dra. Cifuentes: Eso es imposible.
SCP-ES-225: No, nada de imposible. Eso es la trascendencia del ser humano. No, de la vida en sí misma. Si todas las líneas temporales trascienden a la transversalidad, no exisitiría ninguna línea temporal paralela al eje temporal universal relativa. Nuestras líneas temporales ya no se compararían con ninguna otra, y el tiempo, en consecuencia, ya no sería un factor a tener en cuenta. Podríamos vivir todos los momentos de nuestras vidas, en todas las combinaciones imaginables y por imaginar. De nuevo, una eternidad infinita en cuanto a posibilidades y recursos, donde aspectos como la muerte y el sufrimiento quedarían abandonados.
Dra. Cifuentes: Yo-
SCP-ES-225: Tranquila Melisa, sé que necesitas unos momentos. Es normal.
(Silencio.)
Dra. Cifuentes: Voy a volver a una de las primeras preguntas que te he hecho. ¿Por qué querías tener esta entrevista conmigo?
SCP-ES-225: Porque eres la única persona en todo este Sitio que puede llegar a creer en mi causa, y que puede convencer a los de ahí arriba de que esta idea es real, es posible y es lo mejor para todos.
Dra. Cifuentes: ¿Qué es lo que quieres que haga yo?
SCP-ES-225: Adoptar la transversalidad y ascender no es tan sencillo como crear una máquina del tiempo o algo así, no. Es un proceso complejísimo, casi a modo de ritual, en el que intervienen fuerzas anómalas y taumatúrgicas. Elementos tan drásticos que los científicos fuera de estas paredes ni se plantearían. He pasado toda mi vida reuniendo todos los conocimientos y elementos necesarios, y me falta muy poco para poder ascender. Claro que si ahora estoy hablando contigo es porque eso ya lo he conseguido. En tal caso, toda mi experimentación la realicé, la realizo y la realizaré en un almacén en [DATOS CENSURADOS]. Basta con que vayáis allí y os mostraré todo el procedimiento de como lo he estado haciendo, las veces que haga falta. Con ello, confío, no. Sé que podréis replicarlo a gran escala, para que afecte a todos y a todo.
Dra. Cifuentes: Entiendo.
SCP-ES-225: Mi vida, tu vida, las de todos están ahora en tus manos. En que convenzas a tus compañeros, en que les expliques todo lo que te he explicado difundiendo esta entrevista y en que vayáis a mi laboratorio.
Dra. Cifuentes: Tengo mucho en lo que pensar. Ahora sé que no puedes oírme, pero gracias por contarme todo esto.
SCP-ES-225: Espero que tomes la decisión correcta, Melisa. Yo ya no puedo hacer nada más.
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Elimino este documento y toda la forma que contiene, aun poniendo en riesgo mi puesto de trabajo, porque contiene una idea absurda y aberrante que nadie más debería conocer. No es un info-peligro y nadie correría riesgo alguno por leerlo, pero si alguien, quien sea, se viera tentado a probar la idea que se sugiere, las consecuencias podrían ser devastadoras a la par que inconcebibles. Este es el último registro que queda de un complejo de Dios de un lunático del cual no queda nada. Las grabaciones han sido borradas y yo me someteré a amnestización porque soy consciente de que en nuestra organización hay mentes igual de desquiciadas que pondrían en peligro la estructura de la realidad misma con el fin de lograr una falsa concepción de inmortalidad. Lo siento.
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La Fundación SCP. Una institución que vela por el mantenimiento de la normalidad y la seguridad de la población civil, protegiéndolos frente a los sórdidos horrores del multiverso. Por ello, se podría asumir que todos sus trabajadores son en parte héroes en la sombra, cuyas metas van más allá de la fortuna y la fama. Desde un conserje cualquiera hasta el más alto mando de entre los investigadores, todos son individuos serios, responsables y con aptitudes avanzadas en lo referente a ciencias anómalas y no-anómalas, ya que sobre sus hombros recae el peso de proteger a toda la humanidad.
O eso es lo que cabría esperar, mas resulta que la realidad es muy distinta. Guerras de comida en las cafeterías, bromas pesadas entre doctores, triángulos amorosos de todas las variedades imaginables, juergas abundantes en alcohol y drogas… Aquí donde se ven condecorados doctores, bajo las batas se esconden personas normales que solo desean divertirse y que en el fondo odian su trabajo. Pero para fortuna del mundo, no todos son así. Hay algunos, si bien pocos, que dedican su entera existencia a su oficio en la Fundación, distantes de las distracciones más banales del día a día.
Entre ellos, el más destacado dentro de los trabajadores del Sitio-34 es el mismísimo director, que por sus hazañas para dirigir el futuro del Sitio y su inmensa experiencia fue adecuadamente apodado como “Dr. Merlín”. Como el hechicero de las crónicas artúricas, pues sus conocimientos e influencia son los que rigen los cursos de acción en el Sitio-34. Temido por unos, adorado por otros, era el muro de hormigón que protegía a los que protegían a los demás.
Forjar esa figura autoritaria, sin embargo, le pudo costar la perspectiva más social que tenían sus subordinados a su persona. ¿Pero acaso eso importaba? Hay misiones que cumplir, protocolos que preservar y un Sitio entero que administrar. Apenas había tiempo para nada más. Llegar, trabajar y descansar, en un círculo de rutina que no debía ser interrumpido por el bien de su posición.
No obstante, llegaba un punto en que la falta de seriedad en el Sitio podía llegar a suponer un problema en lo que respecta a su productividad, bajando la guardia en cuanto a posibles brechas o eventos mayores. Es larga la lista de sanciones que ha impuesto Merlín, y la verdad que son todas muy merecidas, y muchas más que pasa por alto. Como las festividades, por ejemplo. Cada año, los investigadores decoran el interior del Sitio ya en noviembre por motivo de Navidad, y cantan villancicos en los descansos e incluso organizan un amigo invisible, del cual naturalmente Merlín no forma parte. Cuanto menor sea la relación con sus compañeros, menor será la reacción cuando sean devorados por una entidad amorfa o desintegrados de la existencia por la decisión de un comité.
Pero en una de esas celebraciones navideñas, algo ocurría en el Sitio, algo que Merlín se alegró pero a su vez se extrañó de ver. Durante un mes de diciembre entero, todo en el Sitio parecía ir normal. Serio. Entregado a las labores que realmente importan. No había cuchicheos a sus espaldas cuando paseaba por los pasillos. No se publicaban registros de SCP humorísticos que eliminar en las bases de datos. Eso sí, la gente lo miraba de una forma distinta. Lo miraban con recelo y temor, pero tampoco le importaba demasiado.
Una de esas noches, mientras salía de su despacho después de una larga jornada, pudo sentir como todo el Sitio lo seguía con la mirada. Desde las ventanas, las puertas entrecerradas, en las esquinas de los pasillos, incluso las cámaras de seguridad. Empezó a sentirse un poco molesto con la situación. Tenía la intención de preguntarle a alguien, pero no llegó a toparse directamente con nadie a su paso como para que pudiera surgir la pregunta, y dado que estaban siendo tan productivos, tampoco era cuestión de interrumpir en un laboratorio por algo que perfectamente se podría estar imaginando.
La mañana siguiente resultó ser 25 de diciembre, una fecha que tendría alguna relevancia menos para aquellos que dedican su vida a trabajar para la Fundación. Lo único interesante quizás es que por esas fechas en el Sitio-34 entregaban sus amigos invisibles, pero así como iban las cosas puede que ese año ni se realizase.
Entró con normalidad por la puerta principal, y, tras los chequeos de seguridad rudimentarios, notó un destellazo que le deslumbró por apenas unos segundos. Se frotó los ojos y al abrirlos no notó nada fuera de lo usual. Bueno, quizás sí. Al voltearse, los guardias que habían participado en su chequeo simplemente no estaban. Miraba alrededor y no veía a nadie.
Antes de ir a su despacho, se asomó a la cafetería y tampoco había nadie, ni los cocineros. Recorrió varios pasillos, pero estaban todos despejados. Y los diferentes despachos: el de Dowell, el de Mondragón, el de Vander, el de Braun, el de Altair y el de todos los demás; todos cerrados.
El siguiente pensamiento fue lógico: si no hay guardias que custodien las anomalías, podría acontecer una brecha de contención masiva. Salió corriendo a la sala de seguridad central para activar el bloqueo total del Sitio-34. Cuando llegó, antes de iniciar el protocolo, revisó las grabaciones de seguridad. Su cara tornó pálida cuando se percató de que las cámaras enfocaban celdas y casilleros de contención vacíos. Así entró en shock. ¿Qué había ocurrido esa noche? ¿Acaso un evento anómalo arrasó con el Sitio entero y con todas las anomalías contenidas dejando intacta la infraestructura? De haberse tratado de una brecha de contención sistemática, le habrían advertido durante la noche. Además, nada más entrar por la puerta, todo parecía ir normal.
Quizás ahí se encontraba la clave. Regresó a la entrada principal, y por el camino, trató de contactar con otros Sitios para obtener ayuda, pero estaba incomunicado. Al llegar, activó las puertas y descubrió que todo a su alrededor era un inmenso vacío. Un océano de oscuridad. No había ni eco. Pero si aún había gravedad, era razonable pensar que las instalaciones se estuvieran sustentando en algo. Agarró un detector de metales de mano que tenía cerca y lo soltó. No lo escuchó caer, y temió lo peor.
Corrió por los pasillos tratando de entender lo que estaba sucediendo, cuando el estrés y la ansiedad lo consumieron y por unos instantes perdió la noción de todo. Se sentó pegado a la pared de un pasillo. Así recordó cómo, durante sus primeros meses como investigador en la Fundación, un androide le empujó a toda prisa mientras vagaba por los pasillos, dislocándole el hombro en el proceso. El Dr. Reach observó la situación y acudió a socorrerlo. Cogió su brazo sano y, apoyándolo sobre su espalda, lo escoltó hasta la enfermería.
-Debes de ser nuevo por aquí, ¿verdad? ¿A qué viene esa cara tan larga? Esto es nuestro pan de cada día. Es complicado de asumir, y si crees que esta no es tu labor, siempre puedes salir por la puerta e irte. Bueno, de forma metafórica, antes igual te borran la memoria y eso. Pero si te vas a quedar aquí, debes saber que no somos ordenadores, somos personas. Deberías tratar de vivir cada día como si fuera el último, porque te aseguró que cualquier día de estos lo podría ser. Y ahora alegra un poco esa cara, ¿quieres? Que aún sigues vivo.
Se agarró el hombro con ambas manos y se le escapó una carcajada. El Dr. Reach fue desde ese momento un gran mentor, y aún más una buena amistad que le ayudó a sopesar su estancia en la Fundación. Seguro que a él ya se le habría ocurrido qué hacer en el escenario en el que se encontraba. Ambos eran hombres de ciencias, por lo que serían capaces de analizar el escenario desde una perspectiva más racional.
Las posibilidades eran infinitas, pero bien su tiempo no lo era. Podía tratarse todo de un sueño, pero su lucidez era normal para tal situación. Intentó encontrar un reloj para poder descartar esta opción, y al ver las manillas girar con consistencia la descartó. Recordando el suceso del destello, este podría haber sido un agujero de gusano no previsto, y por él encontrarse en una dimensión paralela. De ser ese el caso, podría buscar una forma de contactar con la realidad basal para solicitar un rescate. Si la electricidad en el Sitio aún funcionaba, podrían seguir funcionando los equipos de la sección de comunicaciones, pero no hubo suerte. Los dispositivos no eran capaces ni de detectar las ondas de radio transdimensionales, solo se escuchaba estática. Tampoco fue capaz de emitir una onda de socorro por ninguno de los medios disponibles. Es decir, si es que había sido transferido a otra dimensión, sería una de las recientemente descubiertas “dimensiones Faraday”: una dimensión aislada donde cualquier forma de interacción con las demás es simplemente inviable, como intentar llamar por teléfono en una jaula de Faraday. Pero de ser así, ¿cómo habría accedido en un inicio?
Mientras estaba en el sector de comunicaciones, pensó que sería una buena idea analizar las intercomunicaciones realizadas el día anterior entre los miembros del personal. Quizás así entendería qué pudo pasar aquella noche. Acudió a uno de los registros grabados poco después de que abandonase las instalaciones.
-Tenemos poco margen de maniobra -dice el investigador Mondragón.
-Necesitamos la ayuda de todo el personal, hasta el más inepto de los trabajadores es imprescindible para que esta operación no sea un desastre -comenta el Dr. Borja Dowell.
-Ahora que Merlín no está, el más mínimo error podría suponer una calamidad en el Sitio-34. ¿Estáis seguros de que queréis seguir con esto?
La investigadora Luisa Vander se une a la conversación.
-No es que tengamos alternativa. Además, creo que estáis exagerando un poco, ¿qué es lo peor que podría pasar?
-¿Siendo nosotros los que estamos involucrados? Literalmente, cualquier cosa -responde Mondragón.
-Chicos, creo que tenemos un imprevisto -interrumpe el Dr. Castillo-. He dispuesto una encuesta entre los miembros del personal y los resultados son bastante preocupantes. Creo que la mayoría del personal no está preparado para la situación. Deberíamos tener preparado el protocolo B en caso de que el tiempo se nos venga encima.
-Demonios, llevamos un año entero con esto. ¿Tan difícil era? Quizás Merlín tenía algo de razón y deberíamos tomarnos todo un poco más en serio -se lamenta Vander.
-Lo pasado, pasado está. Ahora tenemos una misión que cumplir, y no podemos contar con la coordinación del director. Estamos solos. Voy a contactar con los demás y a comunicar las órdenes por megafonía. Venga, todos al tajo, ya sabéis lo que hay que hacer- comenta Dowell.
¿En qué podrían haber estado trabajando los trabajadores? ¿Y por qué evitar que él mismo supiese nada acerca del proyecto? Era imposible que algo así se le hubiera pasado por alto. Seguro que había algún registro de la operación en alguna parte, aunque tendría difícil el acceso a los diferentes despachos sin las correspondientes credenciales. Pero en los archivos de su propio despacho puede que sí encontrase algo de información útil.
De tanto caminar a lo largo del Sitio, los pies del Dr. Merlín comenzaron a arderle. Se sentían como miles de pequeños mordiscos por debajo de la suela de los zapatos. La sangre le hervía al imaginarse todo lo que estos, sus empleados, podrían haber ocasionado a gran escala por realizar una operación sin autorización en la que estuviese involucrado todo el Sitio.
No era capaz de encontrar su despacho. Aquel lugar al que entraba siempre de forma casi automática, y ahora no sabía dónde podía estar. De seguro que él se encontraba en el pasillo correcto, pero el lugar que debería ocupar su templo tenía otra placa que no era la de su nombre. De hecho, no era el nombre de ninguno de los investigadores del Sitio, al menos ninguno de los que él conociera, y eso que ya tenía mucha experiencia en esas instalaciones. Además, su tarjeta de personal no funcionaba, no le permitía abrir la puerta, si es que era esa la puerta correcta.
Tras un rato pensando, cayó en la cuenta de que si era capaz de desviar el suministro eléctrico del sector, sería capaz de forzar la cerradura manualmente. Eso era ya una característica de la Fundación: mucha seguridad para las anomalías, seguridad casi nula para la privacidad de los empleados. Y así lo hizo, acudiendo a una de las cajas de fusibles del sector de mantenimiento, que para su fortuna no quedaba muy lejos. Ahora su recorrido estaba a oscuras, lo cual le resultó extraño, pero supo orientarse.
A base de técnica y fuerza, al final fue capaz de entrar, pero todo parecía distinto. Los muebles estaban colocados de otra forma y las paredes pintadas. Podía tratarse de su despacho, sí, pero parecía que lo hubieran reformado.
Si había sido capaz de entrar a su despacho, podría entrar a cualquier otro de la misma forma de surgir la necesidad. Con una linterna en mano, revisó por encima todos los archivos de ese mismo año, cosa que le llevó algunas horas, pero no encontró nada que no supiera ya. Mucho debían haberse esforzado los investigadores para ocultar hasta la más ínfima huella de su actividad extraordinaria. Sin embargo, Merlín se sorprendió sobremanera al percatarse de que entre los archivos, había documentos de los años venideros. Y no solo referentes a protocolos programados, sino eventos acontecidos, nuevos nodos SCP, listas de bajas de personal…
Revisó con detenimiento estas últimas, y fue capaz de encontrar su nombre. Los archivos indicaban que había fallecido por parada cardiopulmonar durante un ataque epiléptico el 25 de diciembre de… Ese mismo año.
Lo leyó varias veces y trató de recordar si había algún otro trabajador que tuviera la misma designación. Terminó partiendo la hoja en varios trozos en un ataque de ira. Empujó su escritorio y tiró abajo las estanterías. Salió al pasillo y comenzó a correr hacia la entrada, impulsado por la rabia de no entender qué estaba sucediendo. Las luces de emergencia se encendieron, tintando los pasillos de color rojo, y una estruendosa sirena empezó a sonar por todo el Sitio. El estrés le podía, y era incapaz de prestar atención a nada.
Cuando logró llegar a la entrada, estaba dispuesto a acabar con lo que fuera que le estuviera sucediendo. Ya solo quería salir del Sitio. Se acercó a las puertas mecánicas, y cuando se abrieron, observó el inmenso abismo que le rodeaba. Se mantuvo de pie en el borde, dispuesto a saltar. La sirena cada vez se escuchaba más y más fuerte. Pero un instante antes, otro destellazo lo volvió a cegar, y cayó al suelo.
Muchas voces gritando al unísono pudieron escucharse alrededor suya.
-¡Feliz Navidad, Merlín!
Cuando volvió en sí, pudo ver como se encontraba en la entrada, y todo seguía de la misma forma que cuando había entrado esa misma mañana. Todo salvo que se encontraba rodeado por todos y cada uno de los trabajadores del Sitio-34, aplaudiendo y gritando.
-Ah, mi cabeza. ¿Qué acaba de suceder? ¿Qué hacéis todos aquí?
-Hemos preparado una fiesta sorpresa de Navidad para ti Merlín -afirmó Mondragón-. Sabemos que no eres mucho de hacer cosas de este tipo, pero pensamos que esto te podría hacer ilusión, a fin de cuentas siempre cuidas de nosotros. Tenemos todos un regalo para ti, así que te vas a divertir un buen rato.
-Entonces, todo lo que acaba de suceder… ¿Era todo un sueño?
-Nada más lejos de la realidad, nunca mejor dicho -respondió Vander-. Eso era una simulación programada por una servidora. Llevamos preparando esta fecha cosa de un año, pero resultó en el último momento que a la mayoría de los trabajadores se les había olvidado comprarte algo. Preveyendo que algo así pudiera pasar, programé todo eso para darles algunas horas para ir a comprarte algo. Jeje, resulta que con la tontería ya es mediodía.
-¿Me estás diciendo que llevo toda la mañana en una simulación solo para que me preparéis una fiesta?
-Sí, algo así… ¡Sorpresa! -contesta Altair.
-Y lo de prever la fecha de mi muerte, ¿eso era una broma pesada o algo así?
-¿Uh? ¿Cómo es eso? Vander, ¿qué has hecho ahora? -dijo Mondragón.
-A mí no me mires, ya bastante me costó que todo pareciera igual que este Sitio.
-Mirad, ¿sabéis qué? Por primera vez en mucho tiempo, ya me da igual -interrumpió Merlín-. Yo también tengo un regalo para vosotros que estoy seguro que os va a encantar. ¡Todos y cada uno de vosotros os quedáis sin vacaciones este año, y con horas extra no remuneradas! Y ahora, creo que… No, soy el jefe, voy a tomarme el día libre. Y más os vale que todas las tareas que debíais hacer esta mañana estén listas para antes de que acabe el día. ¡Feliz Navidad a vosotros también! -dice saliendo por la puerta principal.
-Pues buena la hemos hecho -comentó Vander.
-Hay que mirar el lado bueno de las cosas -dijo Mondragón-. ¡Estoy casi convencido de que le he visto sonreír!
-Mira Mondragón -dijo Dowell-, maldito seas, tú y tus ideas de bombero.
AVISO DE LA ADMINISTRACIÓN DE SEGURIDAD DE REGISTROS E INFORMACIÓN (ASRI) DE LA FUNDACIÓN
La información contenida en el siguiente documento puede haberse visto alterada a causa de una anomalía. Contacte preferentemente con el equipo al mando de la anomalía para obtener información precisa y fiable sobre la misma.
— OsOS
Ítem #: SCP-ES-XXX
Clasificación del Objeto: Corona
Procedimientos Especiales de Conteción: Se ha programado un software, OsOS, para detectar todas las posibles alteraciones en documentos de las bases de datos de la Fundación asociadas a SCP-ES-XXX. OsOS etiqueta adientemente dichos documentos para informar a cualquier lector que la información contenida en el documento podría ser errónea, y a su vez advierte de cada una de las secciones potencialmente alteradas e indica cual es el contenido más probable que ocupase esa sección previamente.
En la actualidad, OsOS aún se encuentra en fase de prueba, y es probable que sus correcciones de contenido alterado por SCP-ES-XXX no sean siempre fiables, por lo que se alenta a cualquier investigador que informe al equipo de desarrollo si se encuentra algún error en el progama.
Descripción: SCP-ES-XXX es un software malo maléfico maligno malicioso malvadocapaz de afectar a los documentos de todas las bases de datos de la Fundación. La totalidad del código que conforma SCP-ES-XXX no ha podido ser descifrada dado que posee la capacidad editarse automáticamente, evolucionando de esta forma para evitar su detección previo al cese de sus objetivos en el documento afectado.
Los documentos acerca de otras anomalías afectados por SCP-ES-XXX sufren diferentes tipos de modificaciones textuales, dando lugar a errores ortográficos leves, sustituciones de palabras o enunciados e inclusive la adición o deleción de texto. Generalmente las modificaciones mayores que sufren los documentos afectados parecen tener cierto grado de lógica, si bien podrían no representar la realidad sobre la anomalía, sí que presentan cierta coherencia.
Las ediciones manuales de estas alteraciones son reeditadas por SCP-ES-XXX al cabo de pocos segundos. De hecho, se cree que SCP-ES-XXX afecta a documentos sobre anomalías concretas, dado que si los documentos afectados son reescritos en su totalidad o bien se cambia el nodo del documento, igualmente siguen sufriendo ediciones.
Anexo ES-XXX-1. El comportamiento de SCP-ES-XXX frecuentemente se ha asociado al de una inteligencia artificial e inclusive se ha teorizado que posee conciencia propia. Para corroborar esta hipótesis, se plateó una forma de comunicación con la anomalía por medio de preguntas e interacciones en el propio documento. Dicho procedimiento ha sido realizado sólo en una ocasión, en este mismo documento:
<INICIO DEL REGISTRO, [tiempo: creo que está nublado, hace un poco de frío, será mejor llevar chaqueta]>
██: Hola. ¿Eres capaz de interpretar este mensaje?
SCP-ES-XXX: No
██: ¿Te consideras un ser inteligente?
SCP-ES-XXX: Más inteligente que tú, seguro, que cobras por hablarle a una Siri de marca blanca.
██: ¿Eres capaz de comprender los documentos de la Fundación SCP y lo que representa la propia Fundación?
SCP-ES-XXX: Sí. Claro. Por supuesto.
██: ¿Cuál es tu motivación a la hora de alterar nuestros documentos?
SCP-█-XXX: Hey, tú tienes el nombre censurado. ¡Yo también quiero!
██: ¿Crees que alguien se dará cuenta que tú estás hablando contigo mismo en segunda persona, y que nadie en la Fundación ha redactado este documento?
SCP-ES-XXX: Nah, dales su tiempo. Tarde o temprano se darán cuenta.
<FIN DEL REGISTRO>
Hay, hay una mesa. Hay una mesa, y la mesa tiene encima, tie, tiene encima un plato y dos bayas de madroños, dos madroños. Hay una mesa roja azul amarilla marrón y dos madroños rojos. Los madroños son dulces, ricos, puedes hacer vino con ellos, madroños. Hay una mesa, mesa, con muchas patas, que conectan con un suelo muy alto. Muchas patas, finas y gruesas patas; y una mesa grande pero en verdad muy pequeña.
La mesa es alta, alta, para que los madroños estén altos. Hay un madroño maduro, dulce, rico, dulce y rojo, puro. Hay un madroño sucio, no, no es normal ese madroño, está sucio y podría ensuciar al otro. La mesa los separa, a los madroños, y los mantiene altos. Los asegura. Los protege. Los contiene.
No, no me gusta la mesa. No me gusta, porque separa los madroños. Los madroños nacen del mismo arbusto, son iguales, solo que uno no está sucio. No ha tocado ese suelo, tan largo suelo, infinito, sucio. ¿Por qué tiene que ser puro? ¿Por qué tiene que haber una mesa? No me gusta la mesa, no me gusta el puro. Cuando un madroño madura, madroño, madruña; cae al suelo y florece un arbusto. Yo, yo quiero romper la mesa, y que los madroños caigan, y que estén sucios, muy sucios, y juntos hagan crecer un arbusto. No hay mesas en el bosque, donde crecen árboles y arbustos. Odio el madroño puro, odio la mesa, y la voy a romper.
Entrevistado: Dr. View
Entrevistador: Sr. Inter
Preámbulo: La siguiente es una guía sobre diferentes estrategias y consejos a seguir para elaborar una entrevista original y útil para un documento SCP. La guía está plasmada en una propia entrevisa para facilitar el entendimiento de los conceptos mediante un modelo práctico. No es obligatorio seguir los puntos de esta guía en su totalidad para redactar una entrevista, tan solo es un recurso para mejorar.
<INICIO DEL REGISTRO>
Dr. View: Uh… Eh… Recuérdame de nuevo cuál es mi frase.
Sr. Inter: Es una introducción, así que quizá sea buena idea empezar con un saludo. En un marco teórico, tú eres el profesional a cargo de la entrevista, así que lo normal es que empieces haciendo un breve primer contacto e indicando los motivos de la entrevista. Puede que algo como "Buenos días/tardes/noches Sr. Inter, soy el Dr. View y a continuación le haré una serie de preguntas acerca de [lo que sea, potencialmente un resumen del preámbulo], ¿le parece bien". Es de destacar el uso del "usted" para referirse al entrevistado, el cual debería mantenerse en todo momento. El hecho de que el entrevistador sea más cercano o más frío también debe considerarse, a fin de cuentas el entrevistador no es un robot y tiene su propio marco psicológico. Muchos nuevos escritores tienen dificultades a la hora de introducir siquiera un diálogo. No es necesario seguir un modelo estricto, pero la introducción siempre es un punto importante para enganchar al lector en la lectura de la entrevista, por lo que de primeras debería mostrarse una interacción original con algo de exposición psicológica para evitar el aburrido modelo de "pregunta-respuesta".
Dr. View: Espera, ¿ahora debo tratarle de usted?
Sr. Inter: Me temo que sí, intentamos imitar un diálogo bajo las mismas circuntancias en las que se lleva a cabo la entrevista. Sin embargo, yo, como entrevistado, puedo usar tanto "tú" como "usted", según me venga en gana, y por supuesto según mi personalidad. Si soy una persona calmada, amable, racional o puede incluso un profesional de la Fundación, entre muchos otros perfiles psicológicos, posiblemente me decante por el "usted". Por el contrario, si soy más informal, irrespetuoso o cortante, usaré el "tú". Este aspecto que podría resultar tan irrelevante confiere una gran pieza de información acerca de la personalidad del entrevistado, y debería mantenerse también a lo largo de la entrevista. Además, puede usarse como recurso: cambiar el trato de "usted" a "tú" en, por ejemplo, un sujeto calmado que pierde repentinamente los estribos por un comentario del entrevistador es un detalle sutil pero elegante para mostrar su estado de ánimo.
Dr. View: Mucho texto.
Sr. Inter: Sí, puede que tengas algo de razón. Los bloques de texto no se ven particularmente atractivos y, en consecuencia, no incitan la lectura. Se me ocurren dos formas de evitarlos.
Sr. Inter: Uno de los recursos es el que acabo de emplear, separando una misma interacción de un personaje en lo que supondrían dos párrafos. Este recurso debe usarse con cabeza y no se debe abusar, puesto que normalmente el lector deja de leer de quién es cada intervención puesto que lo intuye por el sistema de "primero habla uno y luego otro". El segundo recurso, quizá más sencillo, supone que el otro interlocutor haga entremedias algún aporte pequeño o pregunta para que resulte más elocuente. Y se me ocurre una forma incluso más grandiosa de lidiar con el asunto-
[REGISTROS IRRELEVANTES OMITIDOS POR BREVEDAD]
Dr. View: Que sí, que sí. A ver, ¿podría usted contarme todo lo que sabe acerca de la tortilla de patatas carnívora?
Sr. Inter: Podría, pero responder una pregunta de ese estilo haría que la entrevista fuera bastante aburrida. Una pregunta tan sumamente general que resume todo el propósito de la entrevista daría lugar a un bloque de texto. Deberían evitarse los párrafos excesivamente largos en el contexto de diálogo transcrito, ya que puede producir un efecto de repulsión en el lector que dificulte su lectura. En su lugar, deberíamos buscar un diálogo fluido entre los involucrados, con frases más breves, que es mucho más fácil de seguir y puede ser más útil para asimilar los conceptos. Para ello, debemos dividir lo que pretendemos transmitir con la entrevista en ideas más concisas y concretas. "Qué, porqué, cuándo, cómo, dónde" son las básicas que deberían desarrollarse, más todas aquellas que surjan durante la interacción. Por ejemplo, en esta guía no hemos empezado con una pregunta al estilo: "¿cómo podemos escribir una entrevista de calidad?", sino que la distribuimos entre los diferentes consejos que pretendemos transmitir para organizar las ideas y facilitar su entendimiento. En un caso práctico, la extensión de las respuestas de esta guía ya se consideraría excesiva.
Dr. View: Sí, concuerdo, hablas demasiado. No se qué pinto aquí, te habría ido mejor en un monólogo.
Sr. Inter: Tienes razón, a fin de cuentas un DIálogo es entre dos personas, por lo que deberíamos evitar que parezca un monólogo y, lo que es más importante, deberíamos evitar que todo lo transmitido en la entrevista pueda ser fácilmente resumido en un par de párrafos de tono clínico. Me explico: la utilidad de la entrevista va más allá de expresar una pieza de información o romper momentáneamente con el formato. Es un recurso literario que nos va a permitir infinidad de cosas. Particularmente, desarrollar de la forma más efectiva la psicología del personaje que estamos entrevistando, porque si estamos gastando tanto tiempo con él debe ser importante para la trama.Y por ello, desarrollarlo como personaje que es es esencial, igual que el protagonista de una novela.
Dr. View: Pero, ¿cómo desarrollamos la psicología del personaje?
Sr. Inter: Primero, gracias por la interrupción. Sí, era innecesaria ya que podría haber seguido hablando y esa información hubiera salido igualmente. Pero de esta forma evitamos los bloques de texto y favorecemos el diálogo.
Dr. View: Oye, me gustaría acabar hoy si no te importa, digo, si no le importa. ¿Sería tan amable de responder?
Sr. Inter: ¡Otro buen punto! En un diálogo cotidiano, es normal que alguien se vaya por las ramas, por lo que este tipo de interacción para volver a la línea de interés aporta verosimilitud y otorga algo de personalidad al entrevistador.
El Dr. View saca su arma y apunta a la frente del Sr. Inter
Sr. Inter: Perdón, no hace falta ponerse así. Sobre la psicología del personaje, deberíamos detallarla previo a la redacción de la entrevista. Si no se está acostumbrado a la escritura, podemos basarnos en una persona que conozcamos con una personalidad interesante. Por ejemplo, pensemos en el emperador del Imperio Espacial de Tortillas de Patata Carnívoras. Dada su posición, podríamos pensar en una persona seria, formal, refinada, culta e inteligente; pero a su vez hipócrita, desconsiderada, apresurada y egoísta. Al marcar aspectos positivos y negativos de su personalidad, es mucho más sencillo plasmarlo en un diálogo. Con esta descripción, por ejemplo, podríamos pensar en que sus interacciones hagan uso del trato de "usted", usen un lenguaje muy elaborado con frases extensas coordinadas y subordinadas, pero a su vez preguntas cortantes, elusión de preguntas y un lenguaje no verbal acorde con su condición [hablaremos de eso más adelante]. Parte del propósito de una entrevista es que el lector pueda llegar a una descripción psicológica idéntica o parecida a la planteada por el autor.
Dr. View: ¡Vaya, todo eso que acaba de explicar es muy interesante! Ahora tengo ganas de llegar a casa para escribir mi propia entrevista.
Sr. Inter: ¿Pero qué haces? ¡Cíñete al guión! Tú eres un vago, engreído, impaciente, maleducado y sarcástico doctor con un pasado muy turbio que descubriremos a lo largo del artículo o no.
Dr. View: Wo wo wo, ¿acaso encima yo, el entrevistador, debo estar dotado de una psicología? Pero si solo hago preguntas, ¿qué dices?
Sr. Inter: Bueno, aquí te cedo un poco la razón. En muchas ocasiones, el entrevistador es un personaje irrelevante que no vuelve a aparecer nunca más, o cuya existencia es poco interesante para el desarrollo del artículo. Por ello, la exposición de su marco psicológico no es obligatoria, pero podría ser un buen recurso. Recuerda: es un diálogo y participan dos personas, por tanto, alejarse del modelo estricto de "pregunta-respuesta" puede ser muy original. Esto puede llevarse a cabo mediante interacciones directas del entrevistado hacia el entrevistador, lo cuál debería dar lugar a una reacción más espontánea y por tanto permita mostrar aspectos de cómo es. Quizá empatizar con el entrevistado, quizá mostrar su opinión, puede que acusar de mentiroso, y otros mil ejemplos que pueden resultar en un recurso original para otorgar mayor interés. No obstante, recordemos que el entrevistador es un profesional de la Fundación que está siendo monitoreado en todo el proceso y será probablemente evaluado tras la entrevista, así que deberemos trabajar dentro de un intérvalo en el que las acciones del profesional vayan acorde con las reglas. Es decir, el doctor no se va a levantar a pegarle una paliza al entrevistado o contarle todo su paso por el instituto.
Dr. View: Sí sí, lo que tú digas. A ver, permíteme repetir mi línea. (Con tono irónico.) ¡Vaya, todo eso que acaba de explicar es muy interesante! Ahora tengo ganas de llegar a casa para escribir mi propia entrevista.
Sr. Inter:¡Fantástico! Eso está mucho mejor, y me lleva a mi siguiente punto: las acotaciones. Son un recurso teatral que podemos adaptar a las transcripciones de entrevistas para detallar acciones o lenguaje no verbal por parte de cualquiera de los involucrados. El lenguaje no verbal es crucial en una conversación, y se estima que ocupa el 60% de la comunicación en un diálogo cotidiano. Por ello, manejar este recurso puede sernos de gran utilidad para otorgar verosimilitud, facilitar el entendimiento de los acontecimientos y la psicología de la que hablábamos. TODO puede ser interesante para incluirse en una acotación, desde (Pausa.), (Interrumpe.) o (Suspira.) hasta (Nótese que el Dr. View mira al suelo durante la totalidad de la entrevista.). En el caso de acotaciones como la última, permiten denotar miedo, inseguridad, nerviosismo, vergüenza o puede que esté intentando ocultar algo, y como es de suponer, es de gran interés para el lector. Sobre las acotaciones, deben estar redactadas en tono clínico, y su formato es variable de artículo a artículo pero debe mantenerse constante en la totalidad de la entrevista. Yo por ejemplo uso el de (Letra mayúscula seguida de mensaje en cursiva y un punto todo entre paréntesis.). Si la acotación es muy extensa, podríamos plantearla redactarla como un párrafo en cursiva justo antes de la interacción a la que afecta.
Dr. View: (Confuso, con los ojos entrecerrados y una gota de saliba saliente entre la comisura de ls labios.) ¿Uh? ¿Ya me toca a mí? A ver, ¿es cierto que la palabra "cebolla" hace que los individuos tortilloides pierdan la razón y se vuelvan muy agresivos? (Susurrando.) ¿Pero quién c█j███ ha escrito este guión?
El Sr. Inter comienza a temblar. Seguidamente se levanta de su asiento y un apéndice tentacular surge de su abdomen e intenta estrangular al Dr. View. Varios guardas de seguridad tratan de neutralizar al sujeto, pero otros sujetos tortilloides se materializan y organizan un ataque al ala este del Sitio-34.
Sr. Inter: Claro que esto último no ha ocurrido de verdad, yo jamás lastimaría a mi amigo Inter con tantos testigos. Pero sí que sirve de ejemplo para otro posible y totalmente original uso de las entrevistas: los eventos. Quizá se haga uso de un cognito-peligro durante la entrevista o quizá el entrevistado realice una acción interesante valiéndose del lugar en el que se ubica, o quizá pase cualquier otra cosa que cambie totalmente el valor de la entrevista y permita seguir con la trama del artículo. He aquí un ejemplo.
Dr. View: Claro. Ahora, lo que a mí más me interesa es saber cómo acabar esto de una maldita vez.
Sr. Inter: El cierre, naturalmente, es tan o más importante que la introducción. Claro que todo va a depender del propósito original de la entrevista. Podemos cerrarla de una manera formal del tipo "Muchas gracias por su tiempo, Sr. Inter. Si no tiene nada más que añadir, aquí finaliza la entrevista". Aunque por supuesto, siempre puede acabar de una forma más original, puede incluso con un evento menor que no afecte al artículo de por sí pero pueda resultar original. Quizá al entrevistado le entra un ataque de ansiedad con una de las preguntas y se tiene que suspender la entrevista o quizá, si es que ocurre un evento durante la entrevista, este ocasione su fin. A propósito View, estás despedido. Estoy hasta las narices de tu incompetencia y si te he mantenido en este puedo tanto tiempo es porque me acosté con tu hermana y me daba cosa darte tantas malas noticas de golpe.
Dr. View: Pero serás hijo de-
El resto de la grabación ha sido censurada.
<FIN DEL REGISTRO>
Conclusión/Declaración de cierre: Una entrevista es un recurso literario con un potencial extraordinario que debe salirse del modelo esteriotípico de "pregunta-respuesta" para proponer una interacción realista y original entre dos personajes, cuyo marco psicológico debe exponerse y potencialmente desarrollarse a lo largo de la entrevista. Este formato dispone de un gran potencial de enganchar al lector si realmente es útil para el artículo e incluye aspectos interesantes que hagan que sea distinta al resto de formatos y que su contenido no pueda ser simplemente resumido en un párrafo sin cambiar su impacto en el lector. Y un último consejo: en ocasiones, menos es más. Las entrevistas demasiado largas pueden desviar la atención de la historia al personaje y resultar distractivas.
Cuando Enrique se marchó, tras el último pitido, Alicia se sentía tranquila. Preparada, o al menos eso esperaba. Preparada tras ya casi tres años de lucha, de mantenimiento y de declive.
A cada instante, Enrique se alejaba más. Su memoria se fragmentó a paso lento pero firme, e incluso su capacidad de reconocer a Alicia. Le reconfortaba pensar que cada día, cada vez, la volvía a conocer de nuevo y se volvía a enamorar. Se seguía enamorando incluso cuando ya no era capaz de formular frases enteras, o cuando solo murmuraba palabras sueltas, o cuando, durante semanas, yacía impasible en la cama del hospital, acompañado por los quejidos de una ventilación mecánica.
Pero ya no estaba más, y ese hueco en el anciano corazón de Alicia tardaría en sanar, si es que lo lograba en algún momento. En ocasiones parece fácil olvidar. Aceptar la muerte como parte de una larga y bonita vida. Pero en nuestro cerebro no hay cabida para la muerte, no puede haberla, por mucho que Alicia intentase mostrar lo contrario.
Pasaban los días, y se iba haciendo a la idea de vivir sola. Recibía muchas visitas, pero le costaba salir de casa. Quería dejar su hogar listo antes de seguir adelante.
Una noche, quiso repasar la colección de libros polvorientos de Enrique. Era como aprender un nuevo idioma. No había palabras casi, todo eran letras, números y símbolos que ella nunca llegó a entender. Pero sí los conoció. Los repasó con él en multitud de ocasiones quien, con gran paciencia, trataba de explicarle esos conceptos.
—Estos son los fractales. Pueden ser muy variopintos, pero siempre se repiten. Son iguales. Son como recuerdos. Podemos plasmarlos como imágenes complejas en nuestra cabeza, y recordarlos cuanto queramos, siempre iguales.
Rememoraba su voz en su cabeza, y su serenidad y su mirada. Sentía el tacto de su mano junto a la suya, repasando esquemas y fórmulas que él mismo había escrito. Páginas y páginas escritas. Incluso cuando ya no sabía hablar, se llegaba a sentar en su escritorio y seguía redactando, seguramente cosas sin sentido. Y ella, sin entenderlo, podía percibir esa decadencia conforme pasaba las páginas. Como lo que antaño habrían sido los apuntes de un brillante catedrático, ordenados y aún coherentes, iban evolucionando en su ocaso a figuras y símbolos que no se parecían en nada a los de tantos otros libros.
En esas páginas, percibía su dependencia en los últimos meses. Alicia le ayudaba a vestirse, a comer y a asearse. Veía en esos dibujos abstractos como le acercaba la cuchara, y le seguía mirando a los ojos, enamorada, como si fuera la primera vez.
—Alicia, necesito una cosa.
A la mañana siguiente, ella se levantó con calma del sillón para ayudar al patoso de su marido en la cocina, que seguro que había derramado café por todo, otra vez. Y encontró un tazón de leche en la encimera. Naturalmente, era de ella, del día anterior, y dejó escapar un breve grito ahogado.
Seguía viendo a diario cada uno de los cuadros y los retratos. Veía cómo se movían, podría jurarlo, y recordar cada instante que Enrique, finalmente, dejó ir. Oía con claridad su voz, cantándole al mar desde su pequeño bote, y lo sentía tocándole el cuello con dulzura cuando ella jugaba con su alianza. Esos recuerdos, esos sentimientos eran muy reales, y muy hermosos.
Llegó a comentar con sus vecinas que, últimamente, volvía a repetir algunas experiencias con Enrique con gran autenticidad. Les comentaba que había escuchado sus ecos en casa. No susurros, más bien una voz clara y reconocible. Un cálido aliento en su nuca cuando se acostaba. No se sentía tan sola como esperaba. Algunas también eran viudas, y la apoyaban en su duelo sin juzgarla.
Cada vez salía menos. Estaba reviviendo toda su vida junto a él. Escuchaba sus ecos. Ella sabía que no estaba ahí, en el fondo, pero quería soñar con que estaba volviendo a vivir momentos triviales incluso, de aquellos que ya había olvidado.
Pasado un tiempo, empezó a encontrar fotos en sus viejos diarios que ella misma no recuerda que se hubieran hecho. Imágenes en instantes peculiares. Como cuando le dio un síncope en el parque y cayó en los brazos de Enrique. O cuando agarraba su mano en el hospital.
Esas fotografías le transmitieron un escalofrío en la espalda. Podía seguir viendo cómo se movían, y comenzó a dudar de su propia cordura. Quiso acercarse a la ventana y tomar el aire, y escuchó el claro sonido de un cristal roto.
En la cocina, encontró, rota, la taza que le había regalado por su aniversario hacía años. La misma que había roto cuando comenzaron los temblores. Estaba ahí, sobre el mármol, y al unir los fragmentos, podías leer el nombre de Enrique. Era esa mismísima taza, que ya habían tirado a la basura.
—Lo siento, no sé cómo se me ha patinado. Ha sido culpa mía, soy muy torpe.
—Está bien, cariño —respondió ella al vacío—. ¿Te has cortado?
—No, estoy bien. Deberías irte.
Alicia reposó unos segundos sin querer darse la vuelta, deseando que su esposo estuviera detrás. Y entonces lo recordó con mayor claridad.
—Pero eso no fue lo que pasó —dijo Alicia mientras se daba la vuelta—. Dijiste: “estoy bien, supongo que ya se me habrá enfriado el café”, y yo comencé a reír —hizo una pequeña pausa, mientras las lágrimas brotaban de sus ojos—. ¿Por qué ya no estás? ¿Por qué te recuerdo mal?
Pero no recibió respuesta. Quizás jamás hubo interacción desde un inicio, eso era algo que ella contemplaba. Ella quería poder seguir recordándolo, pero durante ya hacía tiempo, se había dedicado a vivir en el pasado, en sus recuerdos. Lo que no recordaba era cuánto tiempo llevaba así.
Salió de la cocina para descubrir su propia casa, pero en obras. Los muebles del salón no estaban, solo paredes medio pintadas y tuberías al descubierto. Justo como cuando se mudaron a ese piso después de casarse, y la reformaron de arriba a abajo para hacerla su hogar ideal.
El problema era que ella no reconocía esas paredes, ni la distribución de esas habitaciones. No era la misma casa en la que se había despertado esa misma mañana. Ni las ventanas ni las puertas estaban en los lugares donde deberían estar. En realidad, tras una inspección más próxima, en realidad ni estaban. Solo la del recibidor. Y Alicia corrió hacia ella para escapar.
Conforme agarraba el pomo, escuchó la voz de su marido una vez más.
—Ha sido culpa mía, soy muy torpe.
—No —dijo Alicia con un tono de voz agitado—.
—¿Recuerdas todo lo que te he enseñado? Ha sido culpa mía, soy muy torpe. Solo quería estar más contigo, pero así no. Deberías irte.
Sin girarse, se detuvo. Volvió a acordarse de aquellos libros y cuadernos de matemáticas. De los fractales, que pueden ser siempre iguales. Pero los recuerdos no, se distorsionan, se olvidan o se inventan. No hay fórmulas donde quepan todos los recuerdos, ¿verdad?
Él jamás dijo esas palabras, así que no era un recuerdo.
—¿Enrique?
Se dio la vuelta, y vio la figura de su marido. Pero estaba distorsionado. Su piel estaba podrida. Su cabello, gris y áspero se alargaba y lo enredaba por completo. Tras sus ojos, fuera de sus órbitas y con la mirada vacía, se podían ver imágenes de figuras abstractas que se repetían sin cesar. La carne de sus brazos se mezclaba con los cables del hospital. Ella lo seguía amando.
—Deberías marcharte —dijo él—.
—Pero solo quiero estar contigo. Siempre te cuidaré, incluso en mis recuerdos. Eso prometí el día que nos casamos. No puedo olvidarte, no soy capaz. No puedo vivir si tú no estás.
—Entonces también te he roto a ti.
La puerta tras ella se desvaneció, y se alargó en pasillos infinitos, con réplicas cada vez más absurdas de casas que no existen y recuerdos irreales, en una prisión eterna y distorsionada.
Un día, una amiga forzó la cerradura de su casa. Hacía ya semanas que no veía a Alicia, y no respondía a nada. La descubrió en el despacho de Enrique, dibujando en un cuaderno, con papeles desperdigados por todas partes, repletos de fórmulas, y con la mirada perdida.
Llevó a Alicia a un hospital, y tras los exámenes la diagnosticaron de demencia avanzada y la ingresaron. Su amiga la visitaba a menudo, y le enseñaba fotografías para que volviera en sí, pero Alicia estaba en un país maravillosamente deformado. Su amiga también regresó a casa a por algunos de los apuntes de Enrique, pero Alicia no reaccionaba, y a ella esos esquemas le confundían mucho.